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Tres brigadas de rescatistas permanecen en las zonas de incendios para apoyar la recuperación de animales. Recorren las zonas quemadas en busca de señales de animales vivos que requieren ayuda. Las llamas los han dejado desorientados al no conseguir agua o alimento en su hábitat natural.

Paola Montenegro, jefe de Unidad de Tierras Bajas de la Dirección General de Biodiversidad, del Viceministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA), forma parte de la brigada que interviene en San Ignacio de Velasco. Las otras dos brigadas están desplazadas en Concepción y San Matías. Estos tres municipios son los más dañados por los incendios forestales.

Durante los recorridos exploratorios que han realizado "se escuchan silbidos de Monos Capuchinos y Monos Martín". También han observado diversas plantas masticadas por aves, lo que supone un aliento de esperanza para los rescatistas.






Desde el Viceministerio de Medio Ambiente y Agua se destaca que "ante la emergencia provocada por los incendios en el país, la fauna silvestre se encuentra muy vulnerable".  Además, indican que, ante esta situación "cientos de animales corren el riesgo de perder sus fuentes de alimentos y refugios".

La prioridad para Montenegro radica en la ubicación de comederos y bebederos que permitan a estos animales silvestres obtener sus alimentos en el mismo área donde viven, sin necesidad de desplazarse a zonas habitadas por humanos. 

La ambientalista dice que "la labor de rescate y atención primaria completa las acciones de estas brigadas". Tras las quemas, se ha detectado que los animales llegan a zonas pobladas en busca de ayuda, situación que es aprovechada por pobladores y cazadores.

"Hay personas que no entienden la relevancia de conservar la fauna", añade Montenegro. "Pueden tener todas las mejores intenciones al tenerlos como mascota, pero los animales silvestre requieren un tratamiento diferente. El estrés en estas condiciones puede provocar la muerte"

Pero la alarma más preocupante señala a los cazadores que merodean la región para capturar a los desorientados animales. En días pasados, se han retenido a cuatro motos que cargaban escopetas mientras recorrían la zona. Desde el MMAyA se está capacitando a la policía y los militares desplegados en la zona para que puedan actuar inmediatamente.

Mediante un comunicado, el MMAyA solicita que, "al encontrarse con algún animal silvestre herido, se evite manipularlo o trasladarlo e inmediatamente, notificar a las autoridades".

Montenegro recuerda que una "Resolución Administrativa emitida por el Ministerio prohíbe el uso y abuso para comercialización, venta o traslado de animales silvestres".

Los avisos y denuncias se pueden realizar a los teléfonos  63504525 o 78001556 para ser atendidos por el personal que coordina el rescate y recuperación de los animales.

A través de esas líneas de contacto, también se pueden tramitar las donaciones que ayuden a las brigadas de rescatistas. Montenegro solicita materiales como bidones y turriles para convertirlos en bebederos, así como frutas que sirvan de alimento.

La ayuda de Alas Chiquitanas para coordinar y trasladar las donaciones y el apoyo permanente de la ONG Ser fauna y el Bioparque Municipal de Santa Cruz, alivian la labor de los rescatistas.