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El potencial cruceño no es solo económico, sino también su población, que es predominantemente joven. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, la población menor de 30 años alcanza a 59,8 por ciento.

El diputado Tomás Monasterio cree que en la próxima década el departamento será una de las grandes potencias de Latinoamérica y la cantidad de jóvenes que habitan en tierra cruceña serán los que darán una nueva tónica, en torno a la modernidad.

Esta población joven tiene que despertarnos muchas ilusiones y esperanzas, pero también obliga a impulsar políticas de Estado contundentes, para potenciar el tema de la capacitación y formación, en la educación y en la salud, porque de nada nos sirve tener una población mayoritariamente joven si no tienen la posibilidad de formarse y prepararse profesionalmente o técnicamente”, enfatizó.

El analista Daniel Valverde señala que lo que se conoce como el bono demográfico, cuando la población joven y laboralmente activa es superior a los dependientes, se traduce en una gran dinámica comercial, aspectos que están vinculados a la innovación, la tecnología y al trabajo que van a dinamizar la economía. “Por la pujanza que tienen los jóvenes, porque siempre están innovando, para Santa Cruz, desde el punto de vista comercial, es una gran potencialidad”.

Desde el punto de vista político, dice Valverde, también obliga a incorporar a estos segmentos con sus necesidades, con sus visiones y con sus criterios diferentes.

A su vez, desde el punto de vista social, obliga a enfocar las políticas y programas de acuerdo con las expectativas y necesidades de esta población, porque son un grupo dominante en términos cuantitativos. De la misma manera en el ámbito académico, se debe acomodar y acompañar para que se aproveche esta gran fortaleza y se renueven las políticas públicas y programas, con mayores oportunidades para los jóvenes.

Lo cierto es que la fuerza joven ha ganado espacios decisivos, por eso ahora los candidatos en carrera electoral vuelcan su mirada hacia este segmento y en sus programas de gobierno dan énfasis a este sector de la población.





Las cifras

La mayor concentración poblacional del departamento de Santa Cruz está en los municipios de Santa Cruz de la Sierra, Warnes, La Guardia y Montero (66,8%), mientras que el restante (33,2) se distribuye en los demás, señala un informe del INE a propósito del aniversario cívico cruceño.

Según las proyecciones, el departamento tiene aproximadamente 3.370.100 habitantes (51,1% mujeres y 48,9% hombres) y 84 de cada 100 personas viven en el área urbana.

La esperanza de vida al nacer es de 75 años (71 años en los hombres y 78 años en las mujeres). Y la tasa bruta de mortalidad es de 5 defunciones por cada 1.000 habitantes.

La tasa bruta de natalidad es de 22 nacimientos por cada 1.000 habitantes y la tasa global de fecundidad es de 2,7 hijos por mujer.

De acuerdo con la Encuesta de Hogares 2019, el 95,2% de mujeres entre 13 y 50 años de edad atendió su último parto en establecimientos de salud. De igual forma, la tasa de asistencia escolar fue del 90,7% y la tasa de promoción alcanzó al 93,7% (matriculados que cumplieron con el requisito mínimo para un curso inmediatamente superior), la tasa de reprobados al 3,3% y la tasa de abandono al 3%.

La población de 19 años a más alcanzó 10,5 años promedio de estudio en 2019. El 40,8 por ciento de esta población obtuvo como máximo nivel de instrucción secundaria y el 32,9 un nivel superior.

Vivienda

La mayoría de los cruceños consigue tener casa propia, dado que la Encuesta de Hogares 2019 muestra que el 55,1% de personas que conforman un hogar habitan en una vivienda propia, el 20,2 % lo hace en una vivienda alquilada, 17,7% en una cedida por parentesco y el 7,1% tiene otro tipo de tenencia.

Los principales materiales de construcción en paredes son ladrillos, bloques de cemento u hormigón, utilizado por el 89,6% de los hogares. En techos, el 71,6 emplea tejas; y en pisos, el 59% usa mosaico, baldosa o cerámica como el material más importante.

El 93,5 tiene energía eléctrica, el 82,3% cuenta con agua por cañería de red y el 42,2% con alcantarillado. Asimismo, el gas licuado (en garrafa) y el gas natural son los combustibles más utilizados para cocinar en el 87,7% de los hogares.