Escucha esta nota aquí


El 20 de abril, entre el séptimo y octavo anillo de la zona del Cambódromo, se realizó un operativo de combate al contrabando, con la participación de funcionarios de la Aduana y militares. En la acción murió el estibador Jorge Alberto Flores, quien recibió disparos de armas de uso militar; además, fueron detenidos otros dos estibadores y dos miembros de las FFAA.

Una última reconstrucción del hecho, realizada por la Fiscalía, determinó que la operación se realizó en un garaje en el que se encontraba un camión con mercadería de contrabando.

Durante la acción, los militares dispararon al vehículo. En el lugar estaba el estibador, Jorge Alberto Flores, y otros de sus colegas, además de personas que se ganan la vida con la venta de comida.

La diligencia echó por tierra la versión sostenida de autoridades nacionales de la Aduana y del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, que justificaron el uso de armas de fuego reglamentarias bajo el argumento de que en ese garaje habían 50 personas con palos y piedras.

En uno de los celulares

La reconstrucción fue realizada en el mismo lugar del hecho, con la participación de policías investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), la dirección del fiscal asignado al caso Windsor Ortiz, además de mecánicos de vehículos.

En el desarrollo de las investigaciones se colectaron evidencias para ser sometidas a peritajes; entre ellas, un teléfono celular de los participantes del hecho, o sea de aquellos que estaban acusados del delito de contrabando. En las imágenes verificadas y comparativas con el lugar se pudo evidenciar que ese fatídico día solo se encontraba dentro del garaje el estibador Jorge Alberto Flores, con algunos de sus compañeros y colegas. “No pasaban de cinco personas y claramente se observa que no tenían armas en sus manos ni palos, piedras u otros objetos como inicialmente se afirmaba”, dice el informe sobre las evidencias que se presentó en la reconstrucción.

Prueba balística a disparos

La reconstrucción también consistió en una pericia balística comparativa exterior e interior del tanque del camión. En el lugar se recolectaron esquirlas de los proyectiles accionados por militares durante el ataque. Se pudo evidenciar que hubo al menos cinco disparos de armas largas de uso militar hacia el camión, que provocaron la muerte del estibador. Ahora se busca determinar el detalle de los disparos que dieron en Jorge Alberto Flores. Según la autopsia, el estibador presenta orificios de bala en la pierna, la ingle y otras partes del cuerpo, que le causaron la muerte.

La información recogida durante la reconstrucción comparativa y balística, será sometida a peritajes y esos resultados deben ser entregados en una semana.
Asimismo, se procederá al desdoblamiento de varios teléfonos celulares.

La Fiscalía emitirá requerimientos para la ampliación de declaraciones de personal técnico de la Aduana, por considerar que de ninguna manera se justificaba el uso de armas militares contra personas que estaban desarmadas y acusadas de supuesto delito de contrabando.

Por determinación de la justicia fueron enviados a la cárcel de Palmasola los estibadores José Alberto Vaca y Justo Osorio Rivera. Fue liberado de manera irrestricta el jefe de grupo, también quedó con libertad irrestricta el capitán jefe de grupo de la Unidad de Control, Operativo Estratégico UCOE, Celso Antonio Cerrudo Salazar.

La operación conjunta contra el contrabando de personal aduanero y militares fue cuestionada por diversos sectores, al concluir con un estibador muerto.

Comentarios