Escucha esta nota aquí

Si alguien quiere comprar un vehículo, desde octubre podrá validar los datos personales del vendedor desde su propio celular. Esa es una de las ventajas de lo que se promete como parte del ‘combo’ de modernización del Servicio General de Identificación Personal (Segip).

“El QR contiene más información que la habitual, es encriptada, tenemos una app gratuita llamada Segip QR, para
Android e iOS, que se comunica con la base de datos del Segip, y cuando lo hace, dice si el documento escaneado es válido o no, porque muestra la foto, a colores y más grande, el nombre de la persona, el número de cédula y la fecha de nacimiento”, explicó a EL DEBER Mauricio Fernández, director nacional del Segip.

Según él, este acceso no presenta mayores riesgos para el propietario de la información, porque la app no permite hacer capturas de pantalla ni guardar los datos de alguien de modo alguno. “A no ser que se tome una fotografía a la pantalla con otro celular”, indicó. Además, solo podrá accederse a estos datos si la persona entrega su cédula para que sea escaneada.

Fernández explicó que, en apariencia, el carné nuevo será muy similar al anterior, con la diferencia de que tendrá el código QR donde antes había el código de barras, que solo servía para identificar la papeleta valorada.

“Con el QR, Mauricio no será quien tenga la cartulina o carné, sino los datos biométricos registrados en la base de datos del Segip, como las huellas digitales, rasgos faciales, el conjunto biométrico”, detalló.

A partir de esta nueva modalidad, si alguien tiene que ir al banco y no tiene su cédula, según Fernández, ya no será necesario ir al Segip a sacar carné. “Ya tendrán que leer tu biometría. La idea es que primero vamos a trabajar con los bancos, vas y das tu nombre, cédula y fecha de nacimiento, debería salir tu foto, si no lo convences de que eres tú, te da el lector de huella y te dice qué dedo probar, pasas ese dedo y la máquina confirma que eres tú, y sin el carnet”, explicó, aclarando que para otras cosas sí será necesaria la cédula, como ciertos trámites legales.

La máxima autoridad del Segip también dijo que la emisión de este tipo de documentos se iniciará el 1 de octubre, que tendrá el costo de los anteriores carnés, pero con una duración mayor, de diez años (antes eran seis), y que no hará caducar los antiguos carnés. Los requisitos serán los mismos que antes y la idea es ir alimentando la base de datos biométrica que ya tiene un 56% de avance.

Falsificaciones

Mauricio Fernández asegura que con este sistema se dificultará el trabajo a los falsificadores de documentos, una práctica “muy común, sobre todo en Santa Cruz”.

Dice que el anterior decreto de identificación prácticamente exponía detalles de la cédula, “era una guía, un manual técnico de impresión que daba el color exacto, la posición en milímetros, el sueño de los falsificadores. Para ejemplo, Elba Terán tenía dos cédulas, ambas con dos certificados de nacimiento originales del Servicio de Registro Civil (Sereci)”, cuestionó.

Con el carné QR, dice que la única forma de falsificar la identidad es que se falsifique el registro en la base de datos, “pueden poner tu QR en otra cédula o inventar un QR, pero cuando alguien escanee tu cédula, si el QR es de otra persona, la app mostrará a esa persona, y si el QR es ilegítimo, el sistema va a rechazarlo. La única forma de adulterar el carné es que la gente de adentro del Segip duplique una existencia, pero con la biometría, cada vez que alguien toca una tecla en la computadora, se graba en el sistema, si alguien apaga ese sistema para que no se vean las huellas, se sabe quién fue. Cada vez que tratas de registrar a una persona nueva, pones la huella digital y la máquina en ese momento compara todas las huellas de la base de datos”, aseguró.

Otros documentos

Por ahora, el Segip también emite los documentos del Servicio General de Licencias para Conducir (Segelic). Los brevets también se someterán a la modernidad QR y aún se evalúa si su duración se mantendrá en seis años o se ampliará a diez, aunque la idea es unificar plazos al máximo posible.

“En el caso de las licencias, en Bolivia sales un fin de semana, tomas tragos, hay batida y te quitan la licencia. El lunes por la mañana vas al Segip a pedir una reposición como si la hubieras perdido. Es que la comunicación llegaba tarde al Segip, la licencia ya estaba emitida, en cambio ahora, con el código QR, el rato que alguien escanee la licencia, le va a saltar si esa licencia está válida o castigada”, celebró.

Fernández adelantó que existe un proyecto de modificaciones en el sistema de las licencias para erradicar la corrupción, de tal modo que la acreditación de autoescuelas y centros de salud sea evaluada, ya no por el Segip, sino por las instancias correspondientes, como el Servicio Departamental de Salud (Sedes), en el caso de los centros médicos, y por el Ministerio de Educación, para la aprobación de las autoescuelas como institutos de enseñanza.

Nosotros no solo vamos a entrar en la parte teórica con los exámenes formales que dice la ley, será un examen de seguridad vial para ver si hay modificaciones en el Código de Tránsito y estar permanentemente adaptado, como normalmente se hace en otros países. Y se hará incluso en las renovaciones. Y si la persona sabe manejar y solo quiere la categoría particular, no tendrá que ir a la autoescuela, podrá ir al Segip a dar el examen en su vehículo”, dijo.

Para la autoridad, el tema de las licencias es el que más corrupción involucra. “Primero buscamos eliminar la corrupción y esto es porque nos iremos del Segip y debemos dar las pautas claras de cómo debe funcionar una institución operativa, transparente y limpia”, dijo, poniendo como ejemplo que en El Alto se está implementando un centro de evaluación; en Santa Cruz se está buscando el lugar; y en Sucre se trabaja un proyecto “muy moderno” con la Alcaldía, para hacer un centro de evaluación con cámaras, sensores de movimiento, con todas las pruebas. “A partir de esto, los exámenes serán filmados”, adelantó.

En cuanto a la residencia, la emite Migración, pero el Segip la documenta al extender una cédula de identidad de extranjero, al que también se colocará el código QR, que con la app certificará los datos del ciudadano de otro país.