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La especialista en nutrición Rita Medina alerta que las personas que padecen Covid-19 están en un estado de inflamación permanente, por esta razón son más afectadas las que sufren enfermedades de base, como obesidad, diabetes, presión alta, hígado graso, insuficiencia renal

Es personas requieren alimentación especial y adecuada, por lo que se recomienda que hagan un plan personal de Dieta Covid-19 con un nutricionista, previa consulta médica.

¿Qué comemos?

La alimentación es la base para hacer frente a la agresión y asegurar la reparación de los tejidos y órganos afectados por el contagio del virus. Además, hay que mantener una buena hidratación, tomar líquidos, en especial en periodos de fiebre alta. Los líquidos deben ser claros, sin azúcar o miel, a temperatura ambiente y no tomarlos de golpe o en una sola toma. Tomar durante el día entre 6 y 8 vasos de agua e incrementar 1/2 vaso de agua de linaza cada hora.

Consumir alimentos de fácil digestión, bien cocidos en sopas, guisos o al horno, carnes blancas, pollo o pescado, en especial en periodos de gastroenteritis (diarrea) evitará hinchazón, cólicos, y ayudará a que se detenga las idas continuas al baño.

Las proteínas favorecen las defensas y la reparación de tejidos. Se encuentran en los huevos, muy ricos en zinc, un mineral esencial para el buen funcionamiento del sistema inmunológico y también porque contienen los nueve aminoácidos esenciales.

Carnes bien cocidas a la plancha, al vapor, al horno o baño maría. Hacerlas sin condimentos. En caso de utilizar carne de res, recordar que es importante realizar la doble cocción y eliminar el agua de la primera cocción.

Las frutas en forma de compota o refrescos hervidos para mejorar su sabor ayudando a la tolerancia de los medicamentos. Mejor cocidas o al vapor (para que no se pierdan muchas vitaminas), seleccionar las de fácil digestión como la manzana, piña, pera, durazno.

Alimentos ricos en omega 3, como el aceite de oliva, linaza, sésamo, semillas en general.



Comer menos = Más salud

Disminuir las cantidades, pero aumentar las veces cada 2 o 3 horas pequeños volúmenes, porque puede presentarse falta de apetito, disminución del gusto y problemas como gastritis, acidez y diarreas.

Reducir la cantidad de sal, por ello, también evitar el uso de cubos o caldos procesados, en cambio utilizar hierbas o condimentos naturales para resaltar el sabor, así mantener la presión arterial en los niveles normales y prevenir las crisis hipertensivas; además de disminuir el trabajo renal que por el Covid-19 se pueden presentar.

Evitar las grasas de origen animal y las preparaciones fritas, sofritas, apanadas o rebozadas ya que el hígado está bajo saturación por los medicamentos y el intestino se encuentra en alteración funcional por el virus.

Eliminar los carbohidratos simples

El azúcar, la miel, los dulces, los postres, las harinas blancas y las pastas son altamente inflamatorias y además elevan los niveles de glicemia sanguínea, y debido a la infección se pueden producir descompensaciones.

Disminuir las cantidades de otros carbohidratos

Seleccionar el arroz, la papa, el camote, las galletas de agua, las galletas de maicena, el agregado de maicena como espesante. Estos son alimentos nobles con el tracto gastrointestinal y no producen alzas glicémicas si se proporcionan en cantidades reducidas y distribuidas en el día.

Los horarios para la alimentación y medicación

Deben ser respetados para evitar interacciones medicamento-alimento o intolerancias gastrointestinales. Asimismo, a medida que la infección va pasando alrededor de 7 a 10 días, se puede ir integrando más alimentos y además modificar las cocciones.

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