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La idea de hacer manillas surgió en un viaje que Zoé realizó a Salta, Argentina. Una mañana, partieron los Méndez rumbo a Cachi, una población que se encuentra en el corazón del Alto Valle Calchaquí, a 157 kilómetros de la ciudad de Salta, para pasar una jornada turística. Casi al final del día se percataron que no había vehículos en que regresar a la capital, se apostaron en el Museo Arqueológico Pío Pablo Díaz a esperar algún transporte, mientras tanto, la más joven de la familia descubrió un artesano que hacía manillas, le encantó la técnica, captó la idea y se marchó. Pronto partieron de esa pequeña ciudad, dejando el casco histórico, sus callecitas angostas y veredas altas.

Era finales de 2019. La confección de las manillas reposó en la cabeza de Zoe por un año. De repente la chispa de emprender un negocio con creaciones artesanales, regresó a su mente. En tiempo de las quince primaveras, hoy, muchas jovencitas tienen al actor Timotheé Chalamet, como su ‘crush’ o amor platónico. Este galán en una de sus películas usa unas manillas tejidas. Zoé al ver esto, recordó las manillas artesanales que conoció en Cachi y de inmediato planeó hacerlas y comercializarlas entre sus pares.

Miró cientos de tutoriales en YouTube, pero no satisfacían sus expectativas, hasta que encontró una página con patrones exactos a los que ella recordaba, empezó a practicar con hilos comunes, pero los nudos eran muy pequeños, buscó otros insumos y perfeccionó sus tejidos.



Así nació Trina Storee, en septiembre de 2020. La jovencita confiesa que tuvo temor de arrancar, pero la experiencia de crear el proyecto desde cero es algo que la llena de satisfacciones.



“Tejo las manillas después de mis clases, por las tardes. Si es una manilla simple la hago en los recreos o en la hora del almuerzo. Los fines de semana planifico el contenido que voy a subir a mi página, coordino los pedidos y las entregas”, explica la joven emprendedora.



Comercializa sus productos por Instagram, el sitio es @trinastoree, hace reels, videos que importa a su cuenta de TikTok, comparte y da consejos a su público. Desea que su espacio en las redes se convierta en una plataforma que no solo sea para vender, sino también para compartir experiencias y consejos positivos.  

Porque eso es Trina Storee, la energía que impulsa un emprendimiento, el nombre que heredó de su mascota canina, los hilos que corren o vuelan por diez hábiles deditos creando y fomentando los sueños de una jovencita, que hoy cumple 15 años.



Zoé Valentina Méndez Nagashiro, nació el 24 de noviembre de 2006, en Santa Cruz, estudia en el colegio Saint George, practica básquet, le gusta bailar, adora grabar y editar videos para YouTube y hacer reír a sus amigos; hay días en que cocina, “pero solo postres y espaguetis”, dice. Planea su futuro, quiere viajar sola, con sus ahorros, para ello trabaja ya desde hace un año.

El éxito vendrá, porque está enamorada de su proyecto, le dedica tiempo, está ahorrando y utiliza las herramientas gratuitas de Internet.

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