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Por Tanya Imaña Serrano

La intensa lluvia y los vientos huracanados que se registraron la noche del jueves en Trinidad (Beni) provocaron cortes de energía eléctrica, caída de árboles y de letreros, y desprendimiento de techos en varias viviendas de la capital beniana, por lo que varias familias tuvieron que ser evacuadas de sus hogares. Aún no se tiene el número exacto de familias afectadas, pues continúan brindándoles atención, informó a EL DEBER, Wilson Ávila, director del COED beniano.

La falta de energía eléctrica afectó al Centro de Salud Raquet Patujú, donde están internados pacientes con Covid-19, siete de ellos conectados a un respirador. Ávila señaló que, a través de la Gobernación de ese departamento, oportunamente se consiguió un generador eléctrico de alta potencia, que permitió mantener funcionando los equipos sin perjuicio para los pacientes.

 

Ávila indicó que las familias afectadas fueron llevadas al complejo habitacional de la Villa Olímpica, donde pasaron la noche y recibieron alimentación, ropa y atención médica. Las labores de rescate se extendieron hasta horas de la madrugada y contaron con el apoyo de la Policía y de los bomberos.

La noche del jueves, la Gobernación del Beni emitió un comunicado en el que ofrecía los espacios del Coliseo Trinidad para las personas que necesitaran un lugar donde pasar la noche, así como el transporte para aquellos que no tuvieran cómo llegar.

También hubo familias que no quisieron alejarse de sus hogares, pese a que habían sido afectados, por el temor a que sus pertenecías fueran sustraídas o sus casas ocupadas por terceros. Ávila indicó que a ellos se les ha instalado carpas, tarea que continúa este viernes por la mañana, en diferentes barrios de Trinidad.

De acuerdo con el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, este viernes los vientos en la capital beniana serán calmos, con velocidades de entre 10 y 20 kilómetros por hora.


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