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El múltiple campeón de powerlifting, Óscar Melgar Rivero, apunta a un nuevo podio tras ser convocado al Campeonato Panamericano de Powerlifting 2021, que se celebrará el próximo 13 de noviembre, en Caixas do Sul (Brasil). Aspira a volver a alcanzar el oro, cuyo sabor ya conoce de cerca tras haberse coronado tanto dentro como fuera del territorio nacional.

El powerlifting es un disciplina en la que cada competidor busca levantar el máximo peso posible en tres movimientos: sentadillas, press de banca (ejercicio de peso libre que trabaja principalmente la zona superior del cuerpo) y peso muerto (ejercicio con pesas consiste en levantar una barra desde el suelo hasta la cintura), donde también existe la alternativa de dos de estos movimientos.

Buscará el oro con los dos primeros movimientos mencionados, apunta a alcanzar los 205 kilos y 305 kilos, respectivamente.

El powerlifting tiene un espacio ganado fuera de las fronteras de Bolivia, pero dentro del país no recibe la debida atención, según lamenta el propio atleta cruceño.Melgar empezó su afición por las pesas a sus 14 años, pero fue a partir de la mayoría de edad en la que empezó a competir. Desde entonces no paró, solo la emergencia sanitaria del Covid-19.

Fue en 2014 cuando inició en competencias internacionales, en el campeonato sudamericano de Córdoba (Argentina), lo que catapultó a su figura al campeonato panamericano en Brasil (2015) y, posteriormente, llegó al mundial de Las Vegas (EEUU) en 2017. En todos ellos se consagró campeón.Su más reciente antecedente fue el Panamericano de Powerlifting que se celebró en Chile (2018), donde también se consagró como el número 1 en dicho deporte. En 2019 hizo una pausa para competir en otras disciplinas.

“Vengo compitiendo internacionalmente siempre atento a mis mejores marcas. Vengo preparándome con todo desde 2020. Estoy listo para la batalla y para buscar el podio”, señala.

Lamentablemente, fue la expansión del virus quien frenó la progresión de este atleta cruceño, quien tuvo que abandonar sus aspiraciones, pero este año el powerlifting volvió a tocar su puerta, pero en noviembre estará de vuelta y con miras a traer la corona a Bolivia.

Hasta la fecha, Melgar es quien se encarga de autofinanciar sus competiciones y el apoyo que recibe proviene de empresas privadas, por lo que espera recibir la ayuda de las autoridades deportivas de los tres niveles del Estado.

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