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Sin muchos anuncios ni publicidad el nuevo libro de la activista y comunicadora María Galindo, Feminismo Bastardo, salió a la venta en abril de este año y en tres meses la primera edición está casi agotada y pronto saldrá una segunda, mientras se prepara su publicación en Perú, España y bajo el sello de Mantis en México y Estados Unidos. El viernes pasado la autora lo presentó en el Museo Arte Campo de Santa Cruz y es una de las novedades que ofrece Mujeres Creando en su estand de la FIL de Santa Cruz. 

El libro, que ha sido editado y corregido por las escritoras Magela Baudoin y Giovanna Rivero, cuenta con el prólogo del filósofo español Paul B. Preciado y desgrana en un lenguaje sencillo y directo, las principales ideas de Galindo en torno al feminismo, la sociedad, la política, el arte, la pandemia y el activismo. Sin duda, un libro imprescindible para entender por qué y cómo piensa una de las figuras más transgresoras de la esfera pública nacional. 

El texto está estructurado en cinco capítulos que son, a decir de la autora, distintas puertas de entrada para llegar a un mismo lugar: el feminismo bastardo. 

“Estoy convencida de que muchas formas de maltrato, taras, complejos, racismos y violencia sexual en la sociedad boliviana tienen que ver con traumas históricos muy profundos que han sido enterrados bajo la idea de un mestizaje, que es un blanqueamiento falso o bajo la idea de un origen puro, intacto que hay que recuperar. Entonces, desde este punto de vista lo bastardo es un lugar político, pero también me interesa recuperar lo bastardo como lo ilegítimo. Ese lugar que es despreciado, tanto por la clase alta y criticado por la clase baja de la sociedad. Ese lugar social que es como una bisagra y que define a ciertas personas en Santa Cruz como cunumis y en La Paz, como birlochas. En ese sentido el feminismo bastardo reconoce su origen violento y es una invitación a asumir de frente todas las contradicciones de la piel y de la historia, por muy dolorosas que sean”, explica Galindo. 

Es precisamente la discusión sobre los feminismos, la primera puerta que abre el libro. “Dentro del propio feminismo hay pluralidades ideológicas de distintas raíces; entonces el primer capítulo trata de discutir qué es esa gran pluralidad”, sostiene la autora y una de ellas es la que contrapone un término acuñado por ella: feminismo intuitivo al academicismo. 

“Hay una visión de que los feminismos fueran un fenómeno pequeño de mujeres letradas que se quieren emancipar, pero eso es falso. Hay un feminismo intuitivo popular gigante, que tal vez no sea reconocido, como tal, pero que está colapsando al sistema judicial entero. No es verdad que las mujeres estén siendo asesinadas producto de relaciones de sumisión, silencio y sometimiento. Están asesinando a las mujeres por sus actos de rebelión. Mujeres que dicen ‘No me quiero casar contigo, me quiero separar de vos...’ Otro de los capítulos o puertas recupera artículos publicados en Página Siete y es una especie de reivindicación contra la censura que, asegura, sufrió de ese medio, pero al mismo tiempo recoge artículos que reflexiona acerca de la realidad del país. 

También dedica un espacio del libro a lo que llama la mariconería, “porque yo me reivindico maricona. Es uno de los campos de lucha de toda mi vida y la llevo con toda felicidad”, indica la activista, que en la misma publicación reflexiona acerca de la pandemia. Sus reflexiones acerca del arte son parte de la publicación y uno de sus apéndices está dedicado al grafiti, que ha sido una de las formas de expresión del movimiento Mujeres Creando y que ha generado más de una polémica, como la que en junio pasado provocó el que decía “Marcelo Quiroga Santa Cruz era bailarín, maricón, y defensor de la democracia”.

 “En Bolivia cuando queremos algo importante no vamos al parlamento, vamos a la calle y los grafitis son un libro de feminismo escrito en las paredes”, dice Galindo. “Yo reivindico a Marcelo Quiroga maricón, como a Roberto Valcárcel maricón, porque son personajes que no han sacado una pancarta para decirlo, pero su condición maricona ha sido una parte importante de su subjetividad. Los maricones nunca formamos parte de la historia, porque se los ha heterosexualizado a todos después de que mueren”.

 Cuestionada acerca de si ese grafiti no sería una transgresión a la vida privada de una persona que no puede opinar acerca del tema Galindo es enfática: “Claro que hay una transgresión. Se trata de transgredir y si él estuviese vivo yo le diría: carajo Marcelo me la debes, mañana sal en una conferencia de prensa a decir que eres maricón, te lo exijo”.

EL DATO 

DONDE CONSEGUIRLO 

El libro ‘Feminismo Bastardo y otros textos de María Galindo se los puede adquirir en el estand de Mujeres Creando en la Feria Internacional del libro, que se realiza en la Fexpocruz (Pabellón Brasil) y en la oficina que tiene la organización en la calle Arenales # 284, entre Aroma y Murillo.

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