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El 19 de noviembre la autora boliviana Magela Baudoin recibió el Premio Anna Seghers 2021, al cumplirse el 121 aniversario del nacimiento de una de las escritoras y feministas alemanas más importantes del siglo XX y en cuyo honor se entrega el galardón. 

El premio dotado con 12.500 euros se entregó en la  Academia de las Artes de Berlín, acto que fue seguido por Baudoin desde Estados Unidos, donde actualmente cursa una maestría. 

 La jurado y traductora Christiane Quandt dijo sobre uno de sus textos: "Al igual que con Anna Seghers, el compromiso político brilla a través de su texto, pero no llama la atención ni distrae de la historia". La actriz Karen Suender leyó el discurso de aceptación de la ganadora del premio y que fue traducido por Quandt, además de que se leyó en alemán un extracto de su trabajo.

En el discurso de aceptación del premio, Baudoin leyó un texto en el que reflexiona acerca de la migración y también la relación entre la memoria y la imaginación. 

“Soy inmigrante, soy hija y nieta de inmigrantes. Tal vez por eso me ha costado siempre entender la patria como un espacio de límites definidos. Tal vez por eso también me gusta más la idea de Matria, sin rigores patrióticos, sin himnos, sin deudas históricas, sin la necesidad horrenda de siempre querer vencer. El desplazamiento es quizás el territorio intangible que mejor nos define hoy y que, sin embargo, no nos deja renunciar nunca al lugar del que venimos. En ese sentido, me gusta mucho la imagen de esas plantas aéreas cuyas raíces están expuestas y no enterradas en la tierra, pero que no por ello dejan de ser raíces”, expresó en el inicio de su discurso la autora de “El sonido de la H”. 

“...De la relación entre la memoria y la imaginación es de lo que quiero hablar hoy, en ocasión de este premio, creado por Anna Seghers en su testamento para promover la obra de un autor alemán y de uno latinoamericano;  es decir, con una conciencia adelantada que desafiaba las asimetrías de la producción literaria, fomentaba la solidaridad y encontraba en la literatura la enorme potencia de cambiar el mundo”, dijo Baudoin.

Agregó que:

  “Seghers apuesta por el territorio donde se dan las batallas del lenguaje. Y no es una exageración en ningún sentido. La imaginación es tal vez el espacio más importante en la construcción de sociedades más justas y libres. Es en ella donde se metaforizan y denuncian las grandes injusticias y la oscuridad del hombre; pero también (y esto me parece esencial hoy en día) donde  se conciben las utopías. Preservar el espacio de la creación es preservar también la libertad y, suena cursi pero no lo es, la esperanza. Este trabajo es individual pero también colectivo porque la cultura es un bien social. Por ello, me honra recibir este premio, que además recibió antes el escritor boliviano Wilmer Urrelo y tantos otros escritores inmensos que admiro -Lemebel, Boullosa, Rivera Garza, Meruane, Ronsino, Vitagliano”.

“Me honra, sobre todo, porque es un soplo para que la imaginación pueda seguir cambiando el mundo”

El reconocimiento también es entregado cada año a un autor alemán, que en este caso fue para Francis Nenik.

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