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Un artefacto detonó la madrugada del miércoles en las puertas del edificio donde funciona la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), en el centro de La Paz. El atentado causó daños materiales y motivó a la reflexión de la Iglesia católica.

“A pesar de que los daños materiales en la estructura son reparables, exhortamos a los autores del hecho, considerar que su acción pudo dañar a personas inocentes”, señala el pronunciamiento de la CEB presentado ayer por el sacerdote Ben Hur Soto, Secretario para la Pastoral de la entidad.

En el comunicado, la Iglesia católica hizo un llamado a respetar a la vida con la perspectiva de facilitar el reencuentro entre todos los ciudadanos bolivianos.

Posteriormente, Soto señaló que se presentó una denuncia a la Fiscalía con la finalidad de esclarecer este caso. “No hemos tenido más que daños en la puerta y el portero que está muy asustado”.

En un primer momento, el subteniente de Bomberos Daniel López señaló que el portero del edificio reportó que la explosión ocurrió cerca de las 4:00 y no se detectaron daños de consideración en la estructura.

Más tarde, y ya con los análisis de laboratorio, el director nacional de Bomberos, el coronel Juan José Ríos, indicó que se hallaron dos botellas pet en el sitio de la explosión, además de indicios de combustible. Se trata, remarcó, de “un artefacto artesanal”, pero que pudo causar un incendio en el inmueble de la CEB, que está a tres cuadras de la plaza Murillo y a metros, en la misma calle, donde está la sede de la Fiscalía paceña.

Hasta el momento, la única evidencia del suceso es un registro audiovisual del momento en el que un hombre con el rostro cubierto y aparentemente ataviado con un traje de bioseguridad deja el aparato en el portón, sin encender ninguna mecha.

El 5 de septiembre, otro artefacto explosivo detonó frente al edificio de la Alcaldía de La Paz. El atentado dejó un herido y daños materiales en el edificio edil.

El 7 de octubre, un explosivo causó daños materiales en el mercado de la coca en Villa Fátima. Este atentado sucedió tras la “retoma” de esas instalaciones por parte de productores de coca.

En 2008, casa del Cardenal Julio Terrazas sufrió un atentado que fue atribuido a un grupo irregular en el marco del caso “terrorismo”.

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