Escucha esta nota aquí

A diferencia de las anteriores olas, esta ha sido de ascenso leve y sostenido”, explicó Carlos Alberto Hurtado, gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz.

Esto es una buena noticia, considerando la velocidad de transmisión (RO) de la variante Delta que actualmente circula, y que supera de lejos a las anteriores.

Según Hurtado, al comienzo el RO era de 1,4, y luego, con la variante británica B117, alcanzó 6; sin embargo, la Delta se impuso a las demás, con una velocidad de transmisión de 10, es decir que una sola persona podía llegar a contagiar a otras 10. De llegar la Ómicron, el contagio podría alcanzar hasta a 12 personas por cada caso confirmado. “Es una variante de preocupación por la alta transmisibilidad y aún no se han hecho pruebas acá para detectarla”, indicó Hurtado.

La vacuna y otros factores

A la pregunta de por qué no se ha descontrolado la situación de la pandemia con la irrupción de la variante Delta, el epidemiólogo respondió con una palabra: Vacunas.

“Independientemente de que hubiera mayor o menor carga viral con esta Delta, y de que el comportamiento de la población hubiera sido un desastre, no nos hemos muerto gracias a la vacuna. En esta cuarta ola, la variante Delta no nos ha producido más casos, pero sí menos muertos”, afirmó.

Sobre este punto, el epidemiólogo compartió los datos presentados en el último Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED). Dijo que en la primera ola la letalidad fue de 9,8%; en la segunda de 2,1%; en la tercera de 2,6%; y en la cuarta de 0,9%. “Y con la variante Delta. Esto es por la vacuna, lo digo cada día, ha sido la que evitó que nos vamos al colapso. “Esto no va a ascender bruscamente, el mes que acabó hemos tenido 13.000 casos, y seguramente cerraremos este con 15.000 o 17.000”, auguró.

Si bien cada variante del coronavirus tiene una velocidad de transmisión determinada, que esta se modifique depende de varios factores, además de la vacuna, como temas ambientales, de bioseguridad, etc. En esta cuarta ola se vio que no hubo cuidado con la bioseguridad, pero sí la presencia de las vacunas.

Hasta la fecha, en el departamento la población inmunizada con el esquema completo (dos dosis) alcanza el 52%, con una sola el 61%, y con la tercera es un porcentaje bajísimo, que ronda el 4%. Hurtado reconoció que todavía la mitad de los habitantes del departamento está sin vacunar, “porque para hablar de vacunados hay que pensar en esquema completo”.

De acuerdo a Hurtado, la variante Delta llegó cuando ya se había vacunado al 50% de la gente con primera dosis, y al 37% con la segunda.

En cuanto a la población que hasta ahora no se ha inmunizado, Hurtado cree que tiene que ver con varios puntos, entre ellos los movimientos antivacunas, “que tienen nomás su peso”, además del miedo, “hay gente que cree que las dosis ocasionan malformación o esterilidad. Hay madres que dan de lactar y que me llaman, no quieren vacunarse porque les dicen que podrían pasar el virus al bebé a través del pecho”, dijo y agregó que el rechazo de algunos a las vacunas ha llegado a tal punto que hasta ha recibido amenazas a través de su celular.

Para el infectólogo Juan Saavedra, la cifra nacional de inmunizados es muy baja. “Estamos con menos de la mitad de vacunados, aproximadamente con el 33% de la gente completamente inmunizada en todo el país, y eso es bajísimo”, indicó.

Basado en los datos de la Universidad de Washington, Saavedra estimó que hasta marzo del próximo año recién Bolivia alcanzará una cobertura completa del 40%,” si se sigue con la misma velocidad de vacunación que hasta ahora”, advirtió.

A diferencia de Hurtado, Saavedra no cree que los antivacunas tengan un impacto muy importante y atribuye la negativa a inmunizarse a que la gente está eligiendo las vacunas y lamentablemente en el país no hay mucha opción de escoger.

Recomendó vacunarse con lo que se tiene, porque en menor o mayor grado, todas las vacunas son efectivas. Dijo que, como parte de los países latinoamericanos, Bolivia lamentablemente ha comprado vacunas de baja eficacia, nombró a la Sinopharm, “cuando pudieron adquirir la Pfizer y la Moderna, como hizo Europa, pero finalmente todas las vacunas son eficaces, aunque hay las de baja, mediana, y alta eficacia. La gente se ha informado y prefiere las de alta eficacia, pero no las tenemos, y si uno desea una de esas dosis, tiene que viajar al exterior y las que han llegado, ha sido por donación”, dijo.

El caso especial es la Sputnik V, a veces menospreciada no por la mayor o menor eficacia, sino que no es aceptada para viajar. Saavedra dijo que, en el único artículo sobre la eficacia de estas vacunas publicado entre febrero y marzo de este año, los autores demostraron que tenía una eficacia del 91%, pero que esa eficacia no ha sido corroborada en otros estudios ni en otros países, razón por la que no ha recibido la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Ni Estados Unidos ni Europa la aprobaron. La OMS está esperando que los investigadores rusos envíen más información para aprobarla. En cambio, con la Pfizer se ha demostrado en Europa, Asia y varios países de Latinoamérica que la eficacia es alta”, aclaró.

En cuanto al uso de la Pfizer en los menores de edad, Saavedra cree que esta marca debió aplicarse a los grupos vulnerables, los adultos mayores y los enfermos crónicos, que siguen siendo los grandes afectados en esta cuarta ola.

Para él, a los niños y adolescentes que se sabe que no desarrollan enfermedades graves, y en un contexto como el boliviano, se les pudo aplicar la vacuna china, como se hizo en Argentina y Chile, donde no se presentaron problemas.

“Recién ha salido un estudio de fase 1 y 2, donde en China han administrado la vacuna china a los chicos y les ha ido muy bien”, compartió.

La explicación de reservar la Pfizer para los grupos de riesgo es que los niños y adolescentes son una población con pocas probabilidades de complicarse, y al ser la Pfizer de alta eficacia, sería ideal destinarla a los enfermos crónicos con mucha chance de agravarse.

Sobre la Moderna, sugirió que también debería usarse para inmunizar a los grupos de alto riesgo.

Datos recientes

El reporte epidemiológico del Sedes hasta la semana 48, presentado en el último COED, reflejó que los más afectados por el coronavirus siguen siendo los que están en el grupo etario entre 18 y 50 años. Asimismo, los adultos mayores continúan encabezando las cifras de óbitos.

Según Hurtado, en cuanto a los jóvenes, hay similitudes entre 2020 y 2021. “Siempre hemos estado cerca del 5% de casos confirmados en esta población. En 2021 no llegan ni al 8% de los casos los menores de 18 años, incluidos niños, es idéntico al panorama del año pasado”, aseguró.

Del total de menores que dieron positivo a Covid-19 este año, es decir de ese 8%, según Hurtado, el 60% está entre los 12 y 16 años.

Entre las semanas epidemiológicas 46 y 47, el incremento de casos en Santa Cruz fue del 133%, por debajo de Oruro, con +400%, y de La Paz, con +186.

Los datos del Sedes muestran que el departamento concentró el 53% del total de casos del país en la última semana epidemiológica.

“Estamos viviendo en el departamento el mayor impacto de la cuarta oleada, pero la información tiene que ver también con la vigilancia epidemiológica activa y la toma de muestra que se realiza el departamento, ya que el 70% de las pruebas realizadas corresponden al departamento de Santa Cruz”, informó el documento.

La mayor concentración de los casos departamentales se dio en el municipio de Santa Cruz de la Sierra, que acaparó el 81% de los casos, y el resto se distribuyó entre los 55 municipios restantes.

Sobre los datos de los municipios, Hurtado dijo que 26 están en riesgo alto de epidemia, 18 en riesgo medio, y ocho en riesgo bajo, y solo cuatro están libres de riesgo.

El porcentaje de ocupación de camas, en general, aumentó un 23%, ocupando en mayor número las camas de Unidad de Terapia Intensiva (UTI) e incrementando la necesidad de respiradores. El porcentaje de ocupación de camas, en general, pasó de 21% a 58%.

El 82% de los pacientes ingresados en UTI no cuentan con vacunas o solo tienen una sola dosis. En cuanto a los fallecimientos, de la semana 37 a la 47 se pasó de 8 a 42 diarios, es decir que las muertes se quintuplicaron en cuestión de diez semanas.

Hasta el momento, el mes con más casos positivos de este año ha sido enero, 22.521, con el doble de los reportados en noviembre. En este año, las más afectadas por el coronavirus han sido las mujeres, que acaparan el 51% de la estadística.

El reporte del Sedes dice que al ritmo actual de ascenso se podría llegar al pico de la cuarta oleada dentro de cuatro a seis semanas. Aunque en este punto, Hurtado cree que ya se ha entrado al pico.

Determinaciones del COED

El pasado viernes, el COED determinó 14 acciones para contener los contagios de Covid-19, que se incrementaron en las últimas semanas con la cuarta ola en Santa Cruz.

Entre los puntos más sobresalientes destacan el horario de circulación, de 05:00 a 02:00 horas (del otro día); y la prohibición de eventos masivos, entre ellos las fiestas de graduación de las promociones escolares.

Las actividades comerciales podrán funcionar hasta la 01:00, bajo la condición de estricto cumplimiento a las medidas de bioseguridad, tanto del personal como los clientes.

Según el secretario departamental de Salud, Fernando Pacheco, las medidas culminarán el lunes 20 de diciembre.

También se demandó la dotación de ítems para fortalecer la atención hospitalaria, ante la inminencia del pico de la cuarta ola del coronavirus en Santa Cruz.

Comentarios