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Alos cuatro días que Omar S. (62) recibió la segunda dosis de la vacuna Sinopharm presentó decaimiento del cuerpo, fiebre y dolor de garganta. Pensó que era una reacción a la dosis, pero los síntomas continuaron. Se preocupó porque esto no le ocurrió con la primera dosis, cuando solo sintió dolor local en el lugar de la inyección.

Algo similar le pasó a Shirley D. (43), pero en su caso los síntomas empezaron al día siguiente de que acudió a un punto de vacunación, donde le aplicaron la dosis rusa Sputnik V. “¿Será una reacción normal a la vacuna o debo hacerme la prueba?”, fue la pregunta que estuvo rondando su mente durante dos días, hasta que decidió acudir al megacentro de la plaza de El Mechero, del Plan Tres Mil, donde el test de antígeno nasal le quitó las dudas, al dar positivo a coronavirus.

El gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, recomienda que si los síntomas se prolongan por más de un día, lo mejor es aislarse y hacerse la prueba de coronavirus porque puede tratarse de una infección por covid-19.

LAS DOSIS FUNCIONAN, PERO NO AL 100%

Los investigadores han desarrollado algunas vacunas contra el covid-19 asombrosas durante el año pasado. La alta eficacia de estas vacunas en el entorno estrechamente controlado de los ensayos clínicos coincide con su eficacia en la vida real. Las vacunas de ARNm fabricadas por Pfizer y Moderna siguen teniendo una eficacia superior al 90% para prevenir la hospitalización o la muerte.

Sin embargo, eso no significa que tenga el mismo grado de protección contra la infección.

La investigación más reciente estima que las vacunas de ARNm ofrecen entre un 70% y un 85% de protección contra la infección. Es imposible saber si una persona está completamente protegida o aún podría desarrollar un caso leve si se expone al coronavirus.

Si se infectara, aún podría propagar el virus. Y es por eso que las pruebas siguen siendo importantes, según lo reflejó el portal The Conversation.

¿QUÉ ES UN CASO DE AVANCE?

Cuando una persona se infecta con el coronavirus después de estar completamente vacunada, esto se denomina caso de avance. Los casos innovadores demuestran un principio básico de enfermedad infecciosa: que una persona se infecte o no depende del equilibrio entre dos factores: la intensidad de la exposición y la competencia inmunológica.

La intensidad de la exposición se relaciona con qué tan cerca está una persona no infectada de un individuo altamente infeccioso que arroja virus mientras habla y cuánto tiempo están en contacto las dos personas. La competencia inmune se relaciona con la protección inherente del cuerpo contra el covid-19. Las personas no vacunadas que nunca se han infectado con el coronavirus no tienen protección (después de todo, este es un virus completamente nuevo), mientras que las personas completamente vacunadas estarán mucho más protegidas.

Según los CDC, hasta el 30 de abril de 2021, había habido un total de 10.262 infecciones de avance de la vacuna SARS-CoV-2 conocidas en los estados y territorios de EEUU.

Por lo general, estos son casos asintomáticos o solo levemente sintomáticos, y la mayoría no resulta en hospitalización. Los casos de avance continuarán ocurriendo, y aunque estas personas tienen menos probabilidades de transmitir el coronavirus a otras personas que las personas no vacunadas, es probable que aún puedan hacerlo.

¿Y qué hay de las variantes del SARS-CoV-2? Bueno, el mundo ha tenido la suerte de que las vacunas de ARNm en particular brinden una protección significativa contra todas las variantes principales que han surgido hasta ahora. Pero es muy posible que en algún momento una cepa de coronavirus pueda mutar y escapar parcial o totalmente de la protección de las vacunas. Esta es otra buena razón para hacerse la prueba si se siente mal.

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