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“El castigo de (Maximiliano) Dávila Pérez, no creo que se dé en Bolivia, pero sí estoy seguro que la DEA sí sabrá qué hacer con él”. Con esa frase, Pedro Montenegro Paz, extraditado a Brasil por narcotráfico, vinculó al jefe antidroga boliviano con negocios ilícitos. El coronel Dávila ahora encabeza la acusación de Estados Unidos contra una red de narcos conectados entre Perú, Colombia y Bolivia.

Las revelaciones sobre el exmayor de Policía Omar Rojas Echeverría, preso en Colombia y denominado el “Pablo Escobar boliviano”, solicitado por Estados Unidos para que responda ante la justicia por narcotráfico junto otros de una banda internacional, siguen adelante. En esta investigación se introdujo el nombre de Maximiliano Dávila Pérez, quien fue director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en la última parte del mandato de Evo Morales.

El 26 de noviembre de 2019, Pedro Montenegro Paz, antes de ser extraditado a Brasil, dejó escrita una carta voluntaria notariada en la que aseguró que llegará el día en que el coronel Dávila Pérez dará cuentas a la DEA sobre sus vínculos con el narcotráfico.

El extraditado, por una acusación por narcotráfico en Brasil, reveló que Dávila le destruyó su honor con el fin de “tender una cortina de humo” y así tapar -dijo- sus delitos de narcotráfico.

Montenegro aseguró que en Brasil encontrará justicia porque denunció que en Bolivia no existe. Dijo que el sistema judicial está “sometido” al gobierno del MAS. Montenegro afirmó estar seguro que Maximiliano Dávila destruyó a su familia para tapar sus delitos.

La carta notariada

“El Gobierno del MAS atropelló mis derechos humanos y más aun cobardemente persiguió a mi sagrada familia, solo por una rivalidad personal y de carrera del coronel Maximiliano Dávila Pérez, quien no descansó hasta destruir todo lo que tenía a su alcance, y esto por una serie de intereses, poder y extorsión para beneficio económico y pase libre para sus delitos, creando cortinas de humo y ponerse al servicio de un tirano narcogobierno. Pero no importa, Dios es justo y de los ojos de Él no podemos librarnos. Sin embargo, el castigo de Dávila Pérez no creo que se dé en Bolivia, pero sí estoy seguro que la DEA sí sabrá qué hacer con él y sus subordinados serviles”, escribió Montenegro en 2019.

El acusado fue extraditado a Brasil y a fines de 2020 la justicia de ese país lo sentenció a 11 años y ocho meses por tráfico internacional de drogas. Su defensa legal, a través del jurista Ariel Góngora, recordó que “Pedro Montenegro tenía razón, lo que dejó escrito en su carta notariada, se cumplió”.

Dávila Pérez ahora encabeza la acusación del Gran Jurado del Sur del Distrito de Nueva York, que pidió la extradición del exmayor de la Policía Omar Rojas Echeverría y otros traficantes que formaban parte de una red internacional que durante un tiempo se dedicó a traficar grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos.

Pedro Montenegro cayó preso en mayo de 2019 tras revelarse que desde 2015 la Corte Suprema aprobó su extradición a Brasil por narcotráfico. Según investigaciones de la Felcn y la Fiscalía, el fallo de extradición fue ocultado por una red integrada por altos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Tribunal Constitucional, además de gozar de protección de jefes policiales.

Pese al tiempo, el único detenido hasta el momento y sentenciado es Pedro Montenegro. La mayoría de los altos magistrados fueron excluidos de las investigaciones. En Santa Cruz está en marcha un juicio oral por el caso de Pedro Montenegro en un tribunal, pero todos están libres. Entre ellos, el exdirector de la Felcc Gonzalo Medina, que también tildó de narcotraficante al coronel Maximiliano Dávila.

 Perú aprueba extradición

La Corte Suprema de Justicia del Perú aprobó la extradición pedida por el gran jurado de Estados Unidos del boliviano Herland Montaño Fernández, preso en Lima en una acción antinarcóticos combinada con Colombia y la DEA.

Herland Montaño fue capturado a fines de marzo de 2021 en Lima durante un operativo en el que también cayeron en Bogotá otros personajes relacionados a una misma red delictiva y señalados de formar parte de una banda de traficantes que ingresó toneladas de droga a Estados Unidos.

Entre los detenidos en la operación, el mismo día en Lima y Bogotá, figuran junto a Herland Montaño Fernández, su hermano Jheyson Montaño Fernández, Boyers Montaño Fernández, Roberto Moisés Banzer, el exmayor Omar Rojas Echeverría, el peruano César Omar Cuéllar Pérez, Édgar Menacho Capobianco, Nelson Joel Pino Herrera y Jorge Roca Suárez, conocido como ‘Techo e paja’.

La decisión de la justicia de Perú abre el camino de extradición para todos los integrantes del grupo señalado en las investigaciones de la DEA. Sin embargo, la Corte Suprema de Colombia aun analiza el pedido del gran Jurado de Estados Unidos para emitir su veredicto.

Los hermanos Montaño registran antecedentes por narcotráfico en Santa Cruz desde la gestión de 2012. En la capital cruceña fueron declarados rebeldes y en marzo aparecieron en Colombia, donde fueron detenidos. La justicia de Estados Unidos ya tenía preparada una investigación contra toda la red.

En la acusación de Estados Unidos se menciona que Herland Montaño, Omar Rojas y los otros involucrados incurrieron en delitos de conspiración para importar grandes cantidades de cocaína, porte y uso de armas, como ametralladoras y dispositivos destructivos.

El pedido de extradición fue definido por la Sala Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú.

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