Escucha esta nota aquí

Trabajadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) endurecen las medidas de protesta con la toma pacífica y simbólica de las instalaciones y oficinas de la regionales de Santa Cruz, Trinidad (Beni), El Alto (La Paz) y Cochabamba, y desacato a cualquier instructiva que provenga de la directora general ejecutiva de la entidad, Arminda Choque, a la que sindican de no tener capacidad para gestionar la estatal.

A decir del secretario ejecutivo de la Federación Nacional de Trabajadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana-Fenta), Einar Roca, acordaron radicalizar las medidas de presión frente a la desatención y pasividad de las autoridades para atender los 10 puntos que incluye el pliego de demanda sectorial.

A la par de las tomas simbólicas de las instalaciones de Aasana en las cuatro regionales citadas, Roca afirmó que continuarán los mítines y la huelga de brazos caídos hasta llegar al 1 de diciembre para activar el paro nacional indefinido en todos los aeropuertos del país. Aclaró que las operaciones y servicios aeronáuticos en los aeropuetos del país son normales, pese a las protestas colectivas.

Dio cuenta de que las asociaciones de controladores, meteorólogos y comunicadores aeronáuticos han decidido desconocer y desobedecer cualquier instructivo de la directora de Aasana, declarada persona no grata por el sector.

Al respecto, Choque indicó que no es novedad que la dirigencia de Aasana utilice calificativos ofensivos para referirse a ella y a la gestión que encara. Insinuó hostigamiento, cuyo único propósito, a su criterio, es desprestigiarla y generar un clima laboral adverso.

La autoridad reprochó la actitud del sector, que continúa oponiéndose a la reestructuración de la entidad. Aludió que los problemas económicos en Aasana son de larga data y que los recientes análisis confirman la crisis de la estatal.

Choque desmintió a los trabajadores que exigen sueldos,dice que ya fueron cancelados. “La actual dirigencia lleva más de 12 años en el cargo, tiempo en que no se vieron logros; al contrario, su constante intransigencia perjudica a la institución que busca recuperarse económicamente”, puntualizó.

Efecto en auditoría

Para Álvaro Munguía, abogado especialista en transporte aéreo, no puede haber seguridad operacional en los aeródromos si no se cumple con el pago de sueldos, especialmente a los controladores de tránsito aéreo. “Es un atentado contra la seguridad operacional y eso va repercutir en la auditoría que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) inició en el país. Es impensable que no le paguen a técnicos que cumplen tareas de alta responsabilidad”.


Comentarios