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Más que un año de reactivación, el 2021 fue un periodo claroscuro para el sector de la construcción. Si bien las empresas recibieron el pago de una parte de la millonaria deuda que mantiene el Estado con ellas, el empleo generado por esta actividad no logra recuperar los niveles de prepandemia. La ecuación es simple, se reactivaron proyectos de inversión pública, pero estas inyecciones de recursos no logran levantar del todo a las constructoras. Según datos de la Confederación de Trabajadores de la Construcción de 10 personas que perdieron su empleo durante el 2020, solo seis los recuperaron.

De acuerdo a cifras de la Cámara Departamental de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) la deuda que mantenía el Estado (en todos sus niveles) llegaba a los Bs 2.300 millones, pero durante la gestión 2021 se abonaron Bs 700 millones, monto que ayudó a reactivar levemente la actividad, explica el gerente de la entidad, Javier Arze.

El ejecutivo admitió que desde el nivel estatal pagaron parte de las deudas que mantenían con las empresas, pero la recuperación del sector -en su mayoría- fue impulsada por los empresarios. 

Agregó que, si bien las obras de inversión como carreteras se reactivaron, estos proyectos no tienen un impacto significativo porque la mayoría de las obras se la adjudican empresas extranjeras. “La recuperación que tiene la construcción no llegó a lo que fue el crecimiento de 2019”, aseguró.

El ejecutivo apuntó que si el Gobierno ejecuta el 100% de los recursos destinados para la inversión pública el sector podrá crecer hasta un 1,5%.

Apuntó que la actividad, a escala nacional, cayó un 50% en 2020 y que las empresas tardarán mucho tiempo en recuperar lo perdido.

Impacto leve en empleos

El secretario ejecutivo de la Confederación Nacional de Constructores de Bolivia, Valerio Ayaviri, reconoció que existe una recuperación en la actividad, pero de momento no repercute en la recuperación del empleo.

Por ejemplo, sostuvo que, de 10 trabajadores, que perdieron su trabajo durante la crisis sanitaria, solo seis lograron encontrar un nuevo trabajo o recuperar el que tenían.

Reveló que todavía muchas empresas constructoras tienen deudas con los trabajadores y que es necesario un mayor nivel de inversión para recuperar los empleos que ser perdieron por efecto de la pandemia.

Luis Bustillos, presidente de la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), señaló que antes de la pandemia el sector de la construcción generaba 500.000 fuentes de empleos de forma directa, pero durante la emergencia sanitaria esta cifra cayó en más del 50%, por las medidas restrictivas impuestas ese año.

El constructor, al igual que Ayaviri y Arze, admitió un impulso a la construcción con el pago de parte de la deuda histórica que tenía el Estado con el sector, e incluso con proyectos que fueron terminados en 2018 y 2019.

Sin embargo, dijo que es necesario que se sigan canalizando estos pagos para que las empresas puedan volver a operar.
Según datos de Cadecocruz, un 72% del sector de la construcción depende de los recursos de la inversión pública para poder sostener sus operaciones.

Bustillos agrega que actualmente muchas empresas del gremio están al borde del cierre. Es más, informó que solo cerca de un 47% renovó sus registros comerciales en Fundempresa.

En su reciente informe, el Servicio de Impuesto Nacionales (SIN) aseguró que el sector de la construcción y obras públicas aportaron Bs 1.273 millones de bolivianos ($us 183,9 millones). Según la entidad recaudadora, la cifra está por encima de los Bs 897 millones ($us 129,6 millones) del año anterior, que fue atípico por la cuarentena debido al Covid-19.

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