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El viernes, en la apertura de la cumbre del G20, reunida de manera virtual bajo la presidencia de Arabia Saudita, la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI),  Kristalina Georgieva, en diálogo con Radio Francia Internacional (RFI), hizo un llamado a los Estados miembros para que actúen de forma conjunta para superar la peor crisis que ha vivido el mundo desde la Gran Depresión. Asfixiados por la deuda, algunos países pobres están esperando el alivio de la deuda o incluso su cancelación.

Acceso a la vacuna contra la covid-19: se necesita solidaridad

Lo que es seguro, según Georgieva, es que la perspectiva de una vacuna no es suficiente si no todos los países tienen acceso a ella. Tiene que haber solidaridad. La directora del FMI elogia a las instituciones europeas por haber intensificado su "papel en la movilización de un marco de financiación común para que las vacunas puedan distribuirse en los países pobres". Según los cálculos del FMI, si todo el mundo tuviera acceso a la vacuna, se "ahorrarían" 9 billones de dólares para la economía mundial.

Mientras tanto, el esfuerzo financiero para los gobiernos es enorme. "Las economías avanzadas han hecho todo lo posible para luchar. Han dedicado el 20% de su PIB a medidas de apoyo, en las economías emergentes estamos en el 6 o 7% del PIB; y en los países de bajos ingresos, sólo el 2%", describe la directora gerente del FMI. En este último caso, se corre el riesgo de perder décadas de progreso en materia de desarrollo y de lucha contra la pobreza.

Desde el comienzo de la crisis, recuerda Kristalina Georgieva, el FMI ha estudiado todos los instrumentos disponibles para satisfacer las necesidades de sus miembros: "Lo hacemos teniendo en cuenta nuestras capacidades financieras, y cómo podemos hacer uso de los derechos especiales de giro. Ya hemos desplegado los DEG existentes, los de los países desarrollados que no los necesitan, para asignarlos a los países más pobres que los necesitan desesperadamente", dijo la jefa del FMI, cuya capacidad de endeudamiento es de billones de dólares.

Un marco común para la reestructuración de la deuda

Tras decidir en abril suspender el servicio de la deuda de los países en mayor dificultad, los ministros de finanzas del G-20 acordaron el 13 de noviembre un nuevo marco común para reestructurar su deuda, incluida la de los acreedores privados. A partir de ahora, según Kristalina Georgieva, debemos actuar con rapidez:

"Recomendamos en especial una evaluación caso por caso para reducir la deuda a niveles sostenibles. (...) Esta es también una forma de involucrar al sector privado. Una vez que tengamos un marco común, esto puede convertirse en una realidad. Esperamos probar todo esto, pero tiene que ser demostrado por hechos. Necesitamos una aplicación rápida porque ya hay países que están cayendo por debajo de niveles de deuda insostenibles", advirtió Georgieva, quien se desempeñara antes como directora gerente del Banco Mundial.

En este nuevo acuerdo, se espera que el FMI desempeñe un papel central en la reestructuración de la deuda de los Estados en dificultades, en particular frente a los acreedores chinos: "No podemos obligar a un país a negociar con sus acreedores privados", explicó empero Georgieva. 

“Pero podemos proporcionar, especialmente en el marco de un programa del FMI, la información objetiva que indica si estas deudas pueden ser pagadas. (...) Hemos tenido intercambios muy productivos con China. En varios países, donde la deuda era insostenible, proporcionamos la información necesaria a sus países para que pudieran negociar con sus acreedores, incluida China. Soy optimista en cuanto a que este nuevo marco común ayudará a China a evaluar mejor su propia exposición como acreedor", dijo la jefa del FMI.