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El actual presidente de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), Jorge Zogbi, considera que tomar el mando en un periodo de posconfinamiento, es como participar en un partido de fútbol de final, donde se debe hacer bien las cosas anotando goles, apoyando a la gestión para dinamizar la economía del país, desde uno de sus ejes más importantes como es el comercio exterior.

_¿Cuál es la situación actual de la Aduana?
La Aduana Nacional es una entidad pública que, con sus 21 años de creación, ha mostrado luces y sombras. Su recorrido es largo y como institución fue acompañada por el apoyo interno y externo del sector público y sobre todo de la cooperación privada e internacional para crear un importante soporte en recursos humanos y en soporte tecnológico.

No podemos volcar la mirada cuando algunos señalan a esta entidad aduanera como un ente que en su momento fue politizado; claro, cómo negarlo, pero lo importante está en las bases, en su recurso humano institucionalizado que ha sido preservado en sus distintos periodos. Esa es la fortaleza de la Aduana, su base profesional sólida con un alto estándar técnico.

Debemos destacar que la entidad tiene un nivel de especialización valioso y lo que corresponde es ir por la jerarquización, a través de distintos caminos posibles como la digitalización con modernización, la capacitación gracias a los convenios con la cooperación institucional y el fortalecimiento de la gestión aduanera.

Un punto fundamental es que no se debe perder de vista la transparencia, mediante la información, que dará siempre el horizonte para avanzar con mayor certeza en el manejo de la cosa pública.

_¿Qué aspectos clave se deben mejorar?
Sin duda, la capacitación volverá a ser el elemento clave para alcanzar el modelo de institución que visionamos. Apostaremos por la inversión de valores éticos en el personal, que piense y adopte como bandera la lucha contra la corrupción. Hay una sombra que opaca la buena gestión, por ello se debe acentuar la lucha contra acciones corruptas.

El respeto a la meritocracia es importante y eso parte, nuevamente lo digo, de la formación del personal técnico que vaya siendo incorporado, del personal actual que sea permanentemente evaluado en dos variables: capacidad e integridad.

_¿Qué medidas a corto plazo se pueden poner en marcha para jerarquizar la Aduana?
Sin duda que se debe apostar por la mejora tecnológica que en esta coyuntura demostró ser fundamental. Por ello buscamos implementar y consolidar el proyecto del Sistema Único de Modernización Aduanera (SUMA), que tiene que ver con el desarrollo de una infraestructura tecnológica acorde con el sistema de gestión aduanera, que permita efectuar el diagnóstico de los procesos aduaneros en operación y a su vez desarrollar un sistema informático integrado que responda de forma eficiente a las demandas de los operadores de comercio exterior y de la Aduana Nacional.

También se va a trabajar en un listado unificado de requisitos para exportaciones, en ofrecer servicios de ‘open data’ para operaciones de comercio exterior y concretar acuerdos de reconocimiento mutuo de programas OEA de Brasil-Bolivia y en dinamizar el Sistema de Devolución de Gravamen Arancelario.

Otro aspecto que ayudará a jerarquizar la institución es la categorización de los importadores y exportadores para brindarles un servicio diferenciado, el ofrecer un aplicativo que permita recibir documentos de manera electrónica es otro de los objetivos a corto plazo.

_¿Qué aspectos se deben erradicar para potenciar la institución?
Considero que la permanente rotación de personal ha dañado a la entidad, porque se ha hecho sin una visión que fortalezca la misión y la visión de Aduana. Eso se debe frenar. Otro punto que se debe erradicar es la incorporación, en cargos técnicos, de personal que no pase por un proceso de selección profesional. El tema de la burocracia, es un factor a cambiar, para virar hacia la digitalización, minimizando, en lo posible la intervención de personal en los procesos internos y externos de la institución aduanera.

_Uno de los principales problemas que afectan a la economía del país es el contrabando ¿Cómo hacerle frente?
El contrabando es un problema estructural que disminuye los recursos para el Estado, por la defraudación tributaria, crea una competencia desleal de productos extranjeros frente a la producción nacional y lógicamente desincentiva a la industria legal y el comercio nacional. Se le puede hacer frente disminuyendo sus efectos con voluntad política, ya que si encaramos con eficiencia el viraje hacia una entidad altamente tecnologizada y con recursos humanos cualificados, habremos dado un paso importante contra el contrabando.