Escucha esta nota aquí


Según la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), en una nota reproducida en ABI, el diferimiento de pago de créditos aplicado en 2020 impidió que la banca reciba al menos $us 4.000 millones en capital e intereses.

Asimismo, la organización financiera advierte que la ruptura de la cadena de pagos bancarios, debido al diferimiento de las deudas, perjudica la reactivación de la economía nacional y la generación de empleos.

 "Lo que hacen los diferimientos es ahondar la crisis, esa ruptura de la cadena de pagos, rompe con ese círculo virtuoso que tiene la intermediación financiera de captar recursos del público para colocarlos en créditos y beneficiar la actividad económica", afirmó el secretario general de la Asoban, Nelson Villalobos.

El Gobierno estableció un periodo de gracia de al menos cuatro meses para que los prestamistas reprogramen o refinancien los créditos bancarios que no pagaron el año pasado por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, sectores como los trasportistas exigen un diferimiento de seis meses más.

 "Si persistimos en mayores diferimientos, lo único que hacemos es entorpecer y dificultar más la capacidad del propio país, de las empresas, de las personas de retomar las actividades económicas", sostuvo Villalobos.

El ejecutivo hizo notar que a la banca le ha afectado enormemente el diferimiento; sin embargo, el sistema bancario ha decidido asumir estos impactos y colaborar, lo más que se pueda, con los prestatarios. 

Comentarios