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Presionados por un escenario económico asfixiante en todos los niveles, el sector empresarial del país propone un plan de salvataje urgente que permita mantener los trabajos existentes y crear otros, califican de excluyente al Gobierno y exigen ser escuchados.

Esta posición forma parte de las conclusiones, de ocho puntos, a las que llegó el sector durante el Congreso Nacional de Empresarios y Emprendedores de Bolivia, realizado ayer en La Paz.

La necesidad urgente de la creación de empleos, a partir de la propuesta de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y ser tomados en cuenta se debe, de acuerdo con Luis Barbery, presidente de la CEPB, a la creencia equivocada de que los empresarios tienen la capacidad ilimitada para sostener la mayor parte de la carga, y a su vez asumir que los recursos del sector privado pueden soportar infinitamente el costo de este esfuerzo, sin reparar en las diversas realidades y amenazas, por lo que se los relega a un último lugar al momento de decidirse las medidas de alivio.

Barbery graficó la situación extrema del sector, al detallar que, al primer semestre de 2020, el 80% de las empresas fue afectada en sus ingresos; el 70% carecía de fuentes de financiamiento para su recuperación; el 76% tenía problemas de liquidez para sostener los gastos de funcionamiento y, casi un 20% corría el riesgo de paralizar sus operaciones.

Germán Molina, analista económico, indicó que el pedido de la CEPB, es de alguien que se está ahogando por lo que urge escuchar al principal empleador del país, que cuenta con una mayor diversificación a la hora de producir y tiene una importante capacidad exportadora.

Molina puntualizó que desconocer y no tomar en cuenta las recomendaciones técnicas de los empresarios no es lo más adecuado y por ello, es importante mantener los canales de comunicación entre los privados y los mandos medios y altos del Gobierno.

El pedir ser escuchado, según Barbery tiene que ver con la actitud gubernamental “excluyente y sin voluntad de diálogo y búsqueda conjunta de soluciones que se reflejan”, de acuerdo con el titular de la CEPB, “en los aumentos salariales en plena crisis, en la coerción impositiva y regulatoria y en las barreras a las exportaciones”.

Para Jerges Mercado, diputado del MAS, la participación de los empresarios nacionales en la solución a la crisis económica es fundamental, por lo que no se deben sentir excluidos, pero también deben comprender que este es un país con una economía plurinacional, con distintos niveles de problemas a los que se debe atender.

El legislador subrayó que los integrantes de la Asamblea Legislativa están prestos a escuchar y ser puentes con el Ejecutivo y sus ministros para trabajar de forma conjunta.

Sin embargo, para el analista político, Marcelo Arequipa, la apertura, el diálogo económico y el pragmatismo político, no están en el ADN del presidente Luis Arce, que tiene un perfil más cerrado y una posición ideológica más firme que le impide hacer importantes concesiones.

“De acá al 2025, Arce administrará sin grandes cambios, ni sobresaltos. Y las reuniones empresariales con el expresidente Evo Morales, no tendrán el efecto esperado, porque una cosa es el partido y otra el Gobierno”, observó Arequipa.

Apoyo a la vacunación

Otra de las conclusiones es la referida a la necesidad urgente de controlar la pandemia del Covid- 19, acelerando y optimizando el proceso de vacunación a toda la población.

Por lo que la CEPB reitera su compromiso de apoyar las políticas y planes estatales para alcanzar este objetivo, a tiempo de solicitar que se les permita colaborar con la gestión de provisión de vacunas, lo mismo que la cadena de suministro de las mismas, hasta los beneficiarios finales, para ello, proponen crear un comité de inmunización, entre sectores público y privado, para sumar esfuerzos en este difícil desafío.

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