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En las últimas horas se conoció en un nuevo reporte sanitario que expone que 160 personas se infectaron con Covid-19 cada hora (durante la última jornada de la tercera ola). El reporte ofrecido por el Ministerio de Salud marcaba 3.839 nuevos casos ayer miércoles

Supera de esa forma las cifras alcanzadas los dos primeros días del mes y establece un nuevo récord nacional desde marzo del año pasado. En Santa Cruz, los 1.251 positivos recogidos por el Servicios Departamental de Salud (Sedes) suponen la cima de una curva que permanece en ascenso.

La alegría por los resultados de la selección o las disputas del pasado martes en la Asamblea Legislativa Plurinacional han inundado las redes sociales con sus memes y comentarios. Mientras, en la calle, es el virus del Covid-19 el que campea a sus anchas por el país. Apenas van 10 días de junio y ya se han establecido 3 marcas nuevas de contagios en un mismo día.

"El virus está en la calle", señala Virgilio Prieto, el anterior jefe Nacional de Epidemiología. Las personas salen a sus trabajos, a los mercados y cuando vuelven a casa trasladan la enfermedad a los hogares. "La mayor cantidad de contagios se produce en entornos familiares y pequeñas reuniones sociales", asegura el epidemiólogo. "La población - sentencia- tiene que asumir su responsabilidad".

El mensaje contradice las proyecciones presentadas por el Ministro de Salud, Jeyson Auza. La autoridad nacional contempló que, a nivel general, Bolivia inició una desescalada de casos. Existen variaciones porcentuales que hace que se pronostique que en algunos departamentos se produzca un crecimiento en esta tercera ola con relación a la primera y segunda, según sostiene el ministro.

Auza manifestó su preocupación por los índices que registran La Paz y Chuquisaca. Y apuntó que Cochabamba y Santa Cruz ingresaron a una meseta previa al descenso de los casos, tema que fue descartado por el gerente de Epidemiología del Sedes cruceño, Carlos Hurtado.

El argumento planteado por el ministro observa que el avance de esta enfermedad en los diferentes departamentos se redujo y por tanto el pronóstico es que se tiene una tendencia a una reducción de casos. En otras palabras, pronostica una línea de crecimiento, pero no acelerado.

El ex director del Sedes de Santa Cruz, Marcelo Ríos ha seguido de cerca la evolución de las dos primeras olas. Recuerda el 17 de julio de 2020 cuando, en el pico de la segunda ola, Santa Cruz reportó 1.245 casos. Al igual que en aquel momento, recomienda el mayor esfuerzo en las medidas de prevención.

"Seguimos mirando camas, oxígeno, medicamentos y no nos preocupamos de la prevención", señala. "Los recursos son finitos, se acaban", matiza y, plantea la urgencia de retomar las acciones de vigilancia activa y pasiva para evitar nuevos contagios.

"Cada positivo supone una nueva amenaza a la salud pública si continúa transitando por las calles", advierte. La vigilancia activa reclama un seguimiento a los casos positivos y "sería lo mejor" aislarlos en centros de atención y tratamiento. "Es un tema de voluntades", enfatiza recordando la responsabilidad de la población.

Prieto concuerda con su colega médico en que todavía "estamos subiendo los casos". Además, adelanta que esta escalada continuará durante el invierno. "El Covid-19 es una enfermedad estacional y en otoño e invierno suben su incidencia como cualquier enfermedad respiratoria aguda", explica el epidemiólogo.

Para el especialista, se necesitan medidas más dinámicas para identificar y tratar los casos de Covid-19 antes de que se propaguen. "Junto a la detección precoz y tratamiento efectivo, se necesita la búsqueda activa y los centros de aislamiento".

Políticos de oposición han expresado su preocupación por el aumento de nuevos casos y la frágil situación en la que se encuentra el sistema de salud. El expresidente Carlos Mesa recurrió a su cuenta de Twitter para reclamar a las autoridades nacionales que prioricen el tema de la salud y permitan la libre importación de vacunas.

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