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El director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud, Fernando Valenzuela, en su declaración informativa, reveló que Luis Fernando Humérez ("testigo clave") hizo los “contactos iniciales” con la empresa IME Consulting, que presentó más de una cotización y que le insistía, tanto a través de su correo como por WhatsApp, pero descartó haber recibido un centavo por ello. 

Además, responsabilizó al ex ministro de Salud, Marcelo Navajas, de acompañar todo el proceso de la compra de los 170 respiradores como la Máxima Autoridad Ejecutiva (MAE) y también citó a la agencia descentralizada encargada de compras en el Ministerio

Valenzuela mencionó al embajador de Ciencia y Tecnología, Mohammed Mostajo, y al viceministro de Planificación Estratégica del Estado, Germán Huanca, como personas que recomendaban empresas y gestionaban las contrataciones rápidas.

Valenzuela fue identificado por Humérez como la persona que vinculó al Ministerio de Salud con él y otros dos intermediarios (Wálter Zuleta, defensor de Gabriela Zapata y radicado en Lima, Perú, quien a su vez se vinculó con Iñaqui García, representante de la empresa IME Consulting, que al final vendió los respiradores al Ministerio de Salud). 

Según el testigo clave, Zuleta, Iñaqui y él, cada uno iba a ganar 340.000 dólares por haber hecho las gestiones. Humérez, en su declaración de este jueves ante la Fiscalía, dijo que Valenzuela le dio el visto bueno para que haga la intermediación con el proveedor de España.

En el interrogatorio se le preguntó a Valenzuela si es que Luis Fernando Humérez fue quien realizó los contactos con la empresa IME Consulting. 

La respuesta fue contundente: “En un principio sí. Bueno, llegó una cotización por parte de este señor Humérez, que fue de conocimiento del ministro (Marcelo Navajas) y remitida a la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM), como correspondía, para su evaluación”.

Aclaró que esa cotización era de respiradores y pertenecía a la empresa establecida en España. Agregó que, de esa misma manera, “hizo llegar otras muchas más cotizaciones que también se pusieron en conocimiento de AISEM”. 

Luego indicó: “No sé si el señor Humérez tenía relación de amistad con el señor Navajas, actualmente está residiendo en Cochabamba y es de profesión ingeniero civil”.

Los investigadores le preguntaron cuál era la relación de Humérez con empresas españolas y si le proporcionó contactos con representantes de empresas en ese país. Valenzuela contestó que no sabía.

El jurista detalló: “(...) por las cotizaciones que envió mediante vía magnética a mi persona y en algunos casos también a través de WhatsApp, (Humérez) si insistía bastante en las cotizaciones que presentaba era debido a que tenía un interés en ser adjudicado”. Aunque aclaró inmediatamente: “Que yo recuerde no me ofreció ningún beneficio para que mi persona apoye en sus cotizaciones, esto en función a que mi persona no maneja calificaciones ni adjudicaciones”.

En su declaración, Humérez señaló que Valenzuela, a pocas horas de recibir su cotización, le informó que había otra empresa de nombre Cosin que ofertó los mismos respiradores, pero por la mitad de precio.

Valenzuela confirmó en su declaración que fue director general de la Cámara de Diputados desde 2015 hasta 2018, cuando era presidenta la diputada Gabriela Montaño. Luego, en 2019 y parte de 2020, estuvo en el Ministerio de Salud, donde Montaño fue ministra.

En el tiempo del Covid-19 participaban en la elaboración de los contratos de adquisición para salud los viceministros Huanca y Quiroga, además de gente del Ministerio de la Presidencia. Las citas eran en el piso 13 de la Casa Grande del Pueblo.

Dijo que en la última semana de abril se realizó la única reunión solicitada por el ministro Marcelo Navajas y donde incluso se habló con el funcionario del BID, Luis Buscarons, quien habría dado su conformidad para el inicio de la compra de los ventiladores. 

Indicó que tuvo conocimiento de que el viceministro Germán Huanca y el embajador Mohammed Mostajo recomendaban empresas para la firma de contratos.

Detalló cómo el viceministro Huanca presentaba las cotizaciones de las empresas a las autoridades del Ministerio de Salud (comisiones de varios funcionarios), que realizaban la evaluación de las propuestas para que luego se firmen los contratos. 

Reveló que Mostajo firmaba las especificaciones técnicas, como una suerte de conformidad sobre estos documentos. El viceministro Huanca, además de presentar las cotizaciones, era el hombre que gestionaba que los contratos salgan de manera rápida, hacía seguimiento a todas las instancias por las que pasan los documentos y presionaba incluso al momento de los desembolsos. 

El cónsul en Barcelona (España), Alberto Pareja Lozada, hizo, según el interrogado, la verificación sobre la empresa española y la disponibilidad de los equipos, existencia física de los mismos y también se le encargó la investigación sobre la solvencia y confiabilidad del proveedor. Afirmó que el ministro Navajas coordinaba con el representante del BID por diferentes temas.

Reconoció que un abogado de AISEM, a quien los investigadores identificaron como Dámaso, renunció porque encontró muy difícil hacer el contrato de la compra de los ventiladores, pero que luego pidió volver a su cargo.