Miguel Mercado, coronel con 31 años de servicio en la Policía, asume el cargo en el comando cruceño con una alta expectativa, pero consciente que la situación que se vive lo impulsa a pedir unidad y pacificación.

 ¿Cómo lo recibió la tropa y la población cruceña?

La tropa y la población tenía incertidumbre respecto a mi conducta y posición. Yo cuando llegué, llegué temblando por ver que tenía que ingresar al comando y hacerlo de la mejor manera. Yo tengo la experiencia de haber trabajado en Santa Cruz, yo vivo 25 años aquí, pero salí a diferentes destinos, pero mi base es Santa Cruz.

 ¿El temblor que nos comentó hace un momento ya se ha ido?

Aún estamos esperando. Todo el mundo está en vilo, hasta no saber la restitución constitucional de lo que estamos viviendo.

 ¿Cuál es su expectativa respecto a su futuro?

Por el momento el mando quedaría en el Estado Mayor Policial, se puede administrar, pero no es lo ideal. Dadas las circunstancias la suceción puede estar dentro de los más antiguos dentro de los coroneles que conforman estas instancias, esto puede darse hasta que la autoridad política designe a un nuevo comandante general de la Policía.

¿El poder político ha mandado a la Policía durante estos años de gestión?

Los comandos departamentales son los que están más cerca del poder político, no las direcciones nacionales como la que yo tenía en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia. En el ámbito profesional es preferible ser un comandante departamental, que un director nacional, ya que esta última función solo es una autoridad más administrativa.

 ¿Nunca sintió presión política como oficial de carrera?

No, mi cargo no era relevante ni tenía interés político salvo cuando querían utilizar alguna situación como estrategia política, pero jamas fue así. Yo no he hablado con el exministro de Gobierno, Carlos Romero, ya que cuando había un proyecto que presentaban, solo me hacían sentar a un lado y nada más. Jamás e interactuado con ellos.

 ¿Las demandas policiales las considera justas?

Sí son justas, estos 14 años la Policía ha sido maltratada. Si recordamos la historia en ‘febrero negro’ los muertos también los han puestos los policías. El principio del accionar del policía debe ser apolítico, pero se contamina cuando el político atenido al poder que tiene, quiere ejercer injerencia en la Policía Boliviana y en la designación de cargos, lo que tiene efecto directo en el proceso de desinstitucionalizar la Policía.

 ¿Usted tuvo algún acercamiento con el gobernador Rubén Costas?

Sí lo tendré, pero no solo con el gobernador, sino a todas la autoridades del departamento. Vamos a acercanos y nos vamos a presentar como comandante y vamos a presentar la vocación de servicio en favor de la población y más que todo la decisión de coordinación y que todo marche en favor de la seguridad del pueblo cruceño.

¿Se han detectado zonas de conflicto en Santa Cruz, para reforzar con presencia policial ante posibles desmanes ?

No estaba previsto un plan, pero sí se ha hecho un trabajo que permitirá actuar y estamos en coordinación con el movimiento cívico. Aquí no hay ganadores ni perdedores, ni se debe buscar venganza, aquí todos somos bolivianos bajo una sola tricolor.