Guayaramerín, municipio beniano de 44.291 habitantes según proyecciones de población del INE, dueño de paisajes hermosos y con mucha tradición sobre las orillas del río Mamoré, celebra hoy los 104 años de restitución del nombre, ya que en el pasado fue fundada como Puerto Palmira (1892) y luego se le cambió el nombre a Puerto Sucre (1905). Finalmente en 1915 la ciudad pasa a llamarse oficialmente Guayaramerín.

Sus lugares mágicos han sido declarados como Monumento Histórico Nacional y Patrimonio Turístico Nacional, entre ellos Cachuela Esperanza, que en su época de esplendor contaba con todos los adelantos de una ciudad moderna durante el apogeo de la goma y la castaña.

Villa Bella es otro sitio icónico, puerto de despegue fluvial que servía como centro económico mercantil, fue el lugar de partida para las grandes exportaciones de la goma.

Estos y otros tantos sitios con riqueza natural de la Amazonia boliviana siguen a la espera de ser visitados y disfrutados, más aún en este su día en que celebra su nombre y abre los brazos al resto de los bolivianos.