El arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra, Sergio Gualberti, pidió este domingo, durante la homilía una misa dominical en la Basílica Menor de San Lorenzo, orar por la Chiquitania porque está herida de muerte, tras los devastadores incendios forestales, y también por todas esas familias víctimas.

"Oremos por el gran sufrimiento causado por los incendios en la Chiquitania. Este desastre que ha causado la pérdida de vidas humanas y ha dejado a tantas familias sin nada, sigue provocando heridas mortales a nuestra casa común, contaminando el aire y el agua y devastando especies de flora y fauna", manifestó Gualberti.

Expresó que las oraciones elevadas al Señor con sinceridad, tocarán el corazón de los ciudadanos y autoridades para que tengan una vida más austera y solidaria. "Serán liberados de intereses egoístas y mezquinos y enfocarán sus esfuerzos en crear un clima de paz", dijo.

La Chiquitania arde varias semanas y se quemaron más de 3 millones de hectáreas de bosque, pastizales y sabanas en diferentes comunidades. La Gobernación de Santa Cruz reportó este domingo que el 44% del departamento continua en alto riesgo por los incendios forestales y se reportaron 49 focos de calor en 14 municipios, donde el más afectado es Concepción . 

En el mensaje dominical también se habló sobre la ambición que tiene el ser humano hacia la riqueza. Ante esa actitud, la finalidad de la vida no tiene que ser el dinero, sino solo un medio, la verdadera finalidad de la vida debe ser encontrar a Dios y gozar de la salvación y la vida eterna. 

Sin embargo, desde tiempos antiguos, la finalidad que tiene el hombre y la sociedad siempre fue perseguir el dinero y hasta llegó a idolatrarlo. No está lejos de la verdad dijo, la riqueza es un ídolo que atrapa y envuelve a sus víctimas y nunca se sacian.