Luego de que el presidente Evo Morales abriera la posibilidad de gestionar ayuda internacional, el canciller Diego Pary confirmó que dos helicópteros enviados por Perú llegarán hoy al país para sumarse a las tareas de mitigación del fuego en la Chiquitania, donde, a pesar de las operaciones del avión cisterna Supertanker, los incendios no cesan. De igual forma, para hoy se espera la llegada de 40 cascos blancos de Argentina, expertos en incendios.

“Hemos tomado contacto específico con el Perú y concretado la cooperación que ellos nos van a brindar. El canciller peruano ha confirmado que el día de mañana (por hoy) se trasladarán a nuestro territorio dos helicópteros”, indicó Pary, en rueda de prensa.

Agregó que gobiernos de varios países están dispuestos a enviar ayuda para aplacar los incendios y, en ese marco, el presidente Evo Morales ha tomado contacto directo con los presidentes de Paraguay, Chile y España, quienes le han expresado su solidaridad y su apoyo en esta emergencia.

Según Pary, varios organismos multilaterales también han ofrecido ayuda, siendo este el caso de la CAF, que ha comprometido medio millón de dólares y un crédito concesional en función a las necesidades que se requieran.

El sábado en la noche creció el clamor ciudadano por ayuda internacional y ayer temprano el presidente expresó su apertura a hacerla posible.

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, también reiteró ayer el pedido de aceptar el apoyo de la comunidad internacional, “dada la crítica y es estremecedora situación” por los incendios forestales, además de solicitar que se declare desastre nacional.

Al mismo tiempo, Costas anunció que instruyó que se dicte una pausa ambiental en la zona devastada, que impida chaqueos, quemas y asentamientos humanos. A decir de Costas urge tomar medidas drásticas que permitan reponer los ecosistemas dañados.

Agosto superó datos históricos

El gobernador Costas mencionó que las quemas en la región cruceña han superado los registros históricos de los últimos nueve años y la situación parece seguir el mismo patrón de 2010, año que cerró con 3,5 millones de hectáreas quemadas.

Según la Gobernación, en este mes hubo 9.790 focos de quema, cifra que duplica la media histórica que es de 4.688. Solo el sábado se reportaron 395 quemas. En lo que va del mes ya van 710.000 hectáreas de pastizales y bosques quemados, sumando más de un millón de hectáreas calcinadas en 2019.

La secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación, Cinthia Asin, indicó que los esfuerzos no alcanzan debido a las condiciones climáticas y a que persisten las quemas. “Tenemos más municipios afectados. Tenemos incendios que persisten”, expresó Asin.

Detalló que hay incendios forestales activos en los municipios de San Rafael, Roboré, Charagua, San Ignacio de Velasco, San Matías, Concepción, San Antonio de Lomerío, Pailón y San José de Chiquitos. Las descargas que hizo el avión cisterna Suspertanker en Roboré paliaron de alguna forma la intensidad de las llamas, pero no fueron suficientes para apagar el fuego en Taperas y en Quitunuquiña.

El ministro de Medio Ambiente, Carlos Ortuño, aseguró que, de 8.400 focos de calor en la Chiquitania, se redujeron a 500 en los últimos nueve días. Precisó que hay más de 1.800 familias afectadas en 15 municipios cruceños.

Mientras se anunciaba el refuerzo para los bomberos voluntarios, comenzó a llover en varias zonas de la Chiquitania, activando la esperanza de los pobladores que llegaron a hacer cadenas de oración con ese pedido, tal como ocurrió anoche en San Matías.

Las botas de estos militares muestran el desgaste por la ardua labor

Quintana acusa a la oposición

En medio de este escenario, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, acusó a la “derecha opositora” de estar detrás del incendio en San Lorenzo, que amenazó a personas y vehículos en la carretera entre Aguas Calientes y Roboré.

Vinculó el fuego, el pedido de ayuda internacional de la Gobernación y la marcha de pobladores y bomberos voluntarios en Roboré, señalando que fueron hechos relacionados para demandar ayuda internacional.

En San Lorenzo hubo un incendio deliberado de pastizales que crearon un arco de fuego en la carretera que parece el infierno, acto seguido la Gobernación pide que se autorice la cooperación internacional”, dijo Quintana. “Más tarde, funcionarios de CRE, locales y otras personas piden ayuda internacional”, señaló al canal de televisión estatal.

Este poblador intenta aplacar las llamas por sus propios medios

Estas aseveraciones fueron rechazadas por el secretario de Gobierno de la Gobernación cruceña, Roly Aguilera, al indicar que el ministro busca “generar un debate artificial para tapar la falta de acciones concretas de su parte”, pero que la Gobernación no va a entrar en una confrontación verbal porque está abocada plenamente en las acciones de control de fuego.

Por su parte, el alcalde de Roboré, Iván Quezada, indicó que las declaraciones del ministro Quintana “salen de toda lógica” y pidió no lanzar acusaciones sin pruebas. “No hay que entrar en una controversia de supuestos”, dijo, al pedir que no maneje políticamente la situación crítica.

Quintana afirmó además que la derecha convocaría a la ayuda internacional, en contradicción con el presidente. “Lo primero que harían sería extender la mano, pasar el sombrero a la cooperación internacional para que les caiga un plato de lentejas y para que la cooperación internacional, los gobiernos extranjeros vengan a resolver la incapacidad histórica que ha demostrado la derecha”.

La lluvia fue recibida como una bendición en San Miguel de Velasco

Labor sacrificada

Los chubascos que cayeron ligeramente, en horas de la tarde, en la zona de Aguas Calientes y en San Ignacio de Velasco, trajeron esperanza a los voluntarios y bomberos, que no se rinden su labor de combate de las llamas. Es el caso de Jackaroe Estrada, quien está trabajando en la zona de San Ignacio. Hace más de una semana él, junto a dos bomberos voluntarios de Tarija, consiguieron una camioneta y no dudaron en partir a la Chiquitania. Es así que desde el lunes pasado se encuentran operando en el departamento cruceño.

El trabajo es arduo, toda vez que cuentan con el equipamiento básico, con alimentos escasos y a veces tienen que dormir en el suelo; recientemente pudieron conseguir cisternas con agua para realizar sus tareas de manera más óptima. Sin embargo, piden ayuda aérea. “Con el humo no se puede ver a dos metros de distancia en los lugares críticos, hasta ahora lo hemos visto trabajar a los helicópteros, si vinieran podríamos trabajar en conjunto”, manifestó Estrada, que es técnico en una empresa de gas y bombero voluntario hace más de 10 años. “Resta mucho por hacer, apagamos un incendio y aparecen tres. Pero hay que seguir”, expresó. Entretanto, el joven voluntario Pablo González Otoniel, bombero de la Unidad Urbana de Bomberos y Rescate, dejó su trabajo como mecánico para ayudar a sofocar el fuego en la Chiquitania. “Me voy a quedar hasta que el fuego se termine”, comentó el joven.

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