SANTA CRUZ

Alcaldía no consolida el orden en 5 mercados y señala a los que alientan la informalidad


Los informales invaden espacios públicos en la rotonda del Plan Tres Mil y en los mercados Los Pozos, La Ramada y Siete Calles. Los ‘mañaneros’ copan toda una vía de la av. Cumabi. La Alcaldía asegura que trabaja en consolidar el ordenamiento


Los días de feria es imposible ingresar a la Villa porque los informales toman la av. Cumabi. Foto: JORGE IBÁÑEZ ROPLA
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Hace 5 días

Han pasado casi dos años desde que la Alcaldía se puso en la tarea de reordenar los mercados para despejar las calles de ambulantes. Sin embargo, hasta la fecha no logra consolidar dicho plan en cuatro mercados y en la zona de la feria Barrio Lindo, donde los comerciantes copan aceras, calles y avenidas para vender sus productos.

Dos hechos ocurridos en los últimos días han dejado al descubierto que la invasión del espacio público sigue siendo un problema pendiente para las autoridades; el primero en el Siete Calles, donde un conductor y una comerciante se agarraron a golpes por el uso de la vía; y el segundo, este lunes en La Ramada, donde ambulantes corretearon a palos a los guardias municipales, dejando a uno de ellos con heridas graves.

En un recorrido que hizo ayer EL DEBER se constató que en la rotonda del Plan Tres Mil y en los mercados antiguos Los Pozos y La Ramada hay espacios bajo el dominio de los comerciantes; mientras que en la zona de la feria Barrio Lindo, los ‘mañaneros’ ocupan toda una vía de la avenida Cumabi; y en el mercado Siete Calles hay asentamientos antiguos.



En agosto del 2017 un incendio aceleró el traslado de vendedores de la rotonda del Plan Tres Mil al nuevo mercado modelo. Aquella vez las áreas públicas quedaron totalmente despejadas, pero después comenzaron a ser invadidas poco a poco. Ahora, las aceras de unas seis cuadras de la av. El Mechero están copadas por ‘desdobles’ de las tiendas y por ambulantes; y el descontrol avanza hacia las vías adyacentes. La calle 1 ya está copada ‘de pared a pared’ por vendedores de frutas, carne, pollo y verduras.

Algunos comerciantes, como Marcela Choque, se justifican indicando que, ante la falta de empleo, no les queda más que dedicarse al comercio, aunque eso implique vender en la calle. “No hay plata para alquilar un local y en los mercados municipales no hay espacio. ¿Qué nos queda?, vivir como ladrones porque así nos sentimos con los gendarmes. Aprovechamos cuando se van para asentarnos y cuando vuelven ya no pueden movernos”, contó la mujer que vende ropa en el lugar.

De igual forma, en el antiguo mercado Los Pozos, la zona denominada ‘los cachivachis’ sigue siendo del dominio de los informales, que exponen su mercadería en la acera de la calle Campero. El control de la guardia municipal no llega a este sector, pues se limita a las otras calles.

En el antiguo La Ramada, la guardia municipal sienta presencia en la av. Grigotá y en la calle Muchirí, pero la rigurosidad de la vigilancia va perdiendo fuerza en las calles Yotaú, Amboró y otras. El problema allí es que los comerciantes que tienen locales acomodan sus productos en las aceras y también hay quienes deambulan con bolsones y atadijos sobre las espaldas y tras el paso de los guardias municipales, extienden sus productos en el suelo para vender.



En el Siete Calles, las aceras y parte de la calzada de las calles Vallegrande, Suárez de Figueroa y Camiri son ocupadas desde hace tiempo por vendedores de ropa, frutas, pan y otros productos. Por ahora, la Alcaldía no tiene previsto intervenir en esta zona.

Los ‘mañaneros’

Un problema mayor son los denominados ‘mañaneros’, que decidieron asentarse en una de las vías de la av. Cumabi, después de que fracasara el plan de dotarles un terreno. Sin bien estos no han vuelto al camellón del cuarto anillo, han trasladado el problema a la av. Cumabi, entre cuarto anillo y el trillo, pues se asientan en toda la vía de ingreso a la Villa Primero de Mayo, generando un gran caos vehicular.

Ven intereses políticos

El director Municipal de Espacios Públicos, Orlando Otero, reiteró que la municipalidad está trabajando en consolidar los espacios ya recuperados en cuatro mercados y que los controles son permanentes. Sin embargo, considera que la población alienta a la informalidad al comprar a los ambulantes y, que incluso, hay quienes los apoyan cuando se los quiere retirar. Según Otero, eso fue precisamente lo que ocurrió el lunes en La Ramada, cuando transeúntes su sumaron a las agresiones contra los gendarmes, quedando siete guardias heridos, uno de ellos con una fractura en la pierna.



El concejal Jesús Cahuana, que preside la comisión de mercados, defiende el plan de ordenamiento, al indicar que “un desorden de más de 30 años no se puede solucionar en poco tiempo”, pero que se hace lo que se puede para avanzar con este propósito.

Cahuana asegura que cuesta mantener el orden en los mercados ya intervenidos porque los comerciantes que tienen puestos salen a vender a las calles y que detrás de este problema hay concejales que, por intereses políticos, impulsan a los vendedores a seguir ocupando los espacios públicos.

“Hay un doble problema, de gente que tiene interés político en los gremiales y de los mismos comerciantes que quieren el caos porque esto atrae más compradores”, asegura el también dirigente gremial.

Una forma de vida

Por su parte, el presidente del mercado modelo Plan Tres Mil, Gonzalo Aro, considera que hay comerciantes que han hecho de la ocupación del espacio público una forma de vida, pues así han ganado puestos en mercados construidos por la Alcaldía. “Muchos viven de esto y, por eso, tienen varios puestos en mercados municipales”, asegura.

Por su parte, el concejal opositor Johnny Fernández, indica que el traslado no se consolida porque fue una medida apresurada. “No hay una buena planificación”, dice Fernández, al cuestionar que hubo inversiones fuertes en mercados que ahora están vacíos. “Vaya a los mercados Turere y Urkupiña y verá que no hay nadie, están vacíos”, agrega.

Vendedores de gafas ocupan hace tiempo la calle Suárez de Figueroa

ANALIZAN ENTREGA DE CONCESIONES A 18 CENTROS DE ABASTO; LA DURACIÓN VARIARÁ DE ACUERDO A LOS PROYECTOS QUE PRESENTEN
La comisión de mercados del Concejo Municipal analiza 18 solicitudes de concesión de mercados. El presidente de esta comisión, Jesús Cahuana, explicó que los comerciantes deben presentar un proyecto de mejoras y que, en función ello, se definirá la duración de la concesión, que puede tener un máximo de 30 años.

“Hay solicitudes de nuevas concesiones y también de ampliaciones. Los comerciantes quieren seguir mejorando sus mercados, pero buscan seguridad jurídica para invertir, la concesión les da esto”, sostuvo.

Uno de los que tiene mayor avance es la Asociación 23 de Septiembre del municipal Mutualista, que ya presentó un proyecto de construcción. Cahuana también citó el mercado 1ro de Marzo, en la av. Virgen de Luján, que ya tiene construcción, pero nunca se le otorgó la concesión. Entre otros mercados mencionó: un sector del Abasto antiguo, del comercial Los Pozos céntrico, Guapurú, El Quior, Pantanal I y Pantanal II, 24 de Septiembre y Copacabana. En estos centros hay entre 500 y 2.000 vendedores. “Algunas veces la construcción la hace la Alcaldía y resulta que no es la solución. En cambio, si la hacen ellos, seguro solo se quedarán los que siempre ocuparon el lugar”, sostuvo. Se aclaró que el documento emitido por esta comisión pasará al Ejecutivo municipal para que el alcalde Percy Fernández apruebe el documento individual de concesión.

El concejal Johnny Fernández, enfatizó que con la ampliación de las concesiones, los comerciantes harán mejoras y mantenimiento constante a las obras. El dirigente del nuevo Los Pozos, Rodolfo Ochoa, (que también tiene afiliados en el mercado antiguo) dijo que el compromiso de las autoridades es que se renueve para todos los mercados por 30 años.

CONCEJAL DE UCS PROPONE VOLVER PEATONAL LA ZONA DEL SIETE CALLES

El concejal de Unidad Cívica Solidaridad (UCS), Johnny Fernández explicó que socializa, con comerciantes, el proyecto de volver peatonales siete calles del mercado que lleva el mismo nombre y construir galerías de exposición de arte; mientras en el centro habrá un pequeño anfiteatro. La medida proyecta también la reducción del 50% del transporte público que circula por el centro de la ciudad.

Este proyecto denominado, Paseo Peatonal y Centro Comercial Siete Calles, también incluye la edificación de un comercial de cuatro niveles: en la planta baja se trasladará a los comerciantes de pan, frutas y otros alimentos; los otros tres niveles estarán destinados a ropa.

Fernández explicó que la propuesta es que los mismos comerciantes inviertan para la obra del mercado moderno, donde se prevé concentrar tanto a los que venden en las calles como a los que actualmente ocupan espacio en el mercado municipal. “Nosotros les damos las concesiones a los comerciantes por unos 30 años y ellos hacen la inversión. Fernández reconoció que esta propuesta fue parte de su campaña 2002 para la Alcaldía y que ahora la adaptó a la problemática actual.

El dirigente del mercado Siete Calles (exteriores), Rafael Quezada, indicó que analizarán los proyectos que les presenten porque reconocen que deben salir de las calles.



 




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